El Festival de Cine de Venecia se prepara para celebrar, desde este miércoles 2 y hasta el 12 de setiembre, una edición inédita a causa de la pandemia, aplicando numerosas medidas de seguridad.
Las entradas para los cinéfilos se adquirirán exclusivamente online y será obligado el uso de mascarillas en todo momento, también durante la proyección, y se aplicará el distanciamiento entre los asientos.
Además, toda la zona de la Mostra será acordonada y se accederá al área a través de nueve puntos vigilados donde se medirá la temperatura a todos los que ingresen, y no se permitirá el acceso en caso de temperatura corporal superior a 37,5 grados.
En la alfombra roja también se deberá mantener el distanciamiento social y se implementará un protocolo para respetarla también para los fotógrafos y cámaras de televisión presentes. No habrá posibilidad de que los cinéfilos vean a las estrellas ingresar al Gran Salón para evitar las aglomeraciones.
Más antiguo
El Festival de Cine de Venecia es el más antiguo del mundo, ha sobrevivido a numerosas vicisitudes en el curso de su larga historia, desde su inauguración en 1932, pasando por las presiones políticas durante la Segunda Guerra Mundial y los años de las protestas estudiantiles a finales de los 60.
La edición de este año, la número 77, será particular debido al Covid-19, que obligó en mayo a suspender el festival francés de Cannes, el histórico rival de Venecia.
El legendario Lido, una isla frente a Venecia, cuartel general de la Mostra, suele recibir cada año a cerca de 2.000 periodistas acreditados, además de curiosos y apasionados del cine.