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“La educación paraguaya está en un estado de emergencia no declarada”

Mec modifica protocolo de bioseguridad. Foto: MEC

Mec modifica protocolo de bioseguridad. Foto: MEC

Termina el año 2021 y, con él, un segundo año con la educación en pandemia. Óscar Charotti, director de “Juntos por la Educación”, conversó con el El Nacional y dio su postura de cómo fue, para él, el escenario escolar en este año tan complejo. También se refirió a las proyecciones que se deberían tener en cuenta de cara a 2022. “La educación paraguaya sigue en crisis, sigue en un estado de emergencia no declarada. Sigue siendo una asignatura pendiente por parte del Gobierno”, precisó.

“Hace unas semanas, la Unesco dio los resultados de evaluaciones de aprendizaje de varios países. Y en Paraguay dieron cuenta que el 94 % de nuestros estudiantes no tiene los niveles básicos de aprendizaje en matemáticas. Y un 90 % en lectura. Indicadores que nos llevan a decir que estamos en una profunda crisis de aprendizaje”, dijo. “Estamos arrastrando deudas y rezagos muy importantes de inclusión, realmente nuestro sistema educativo se viene precarizando hace mucho tiempo”, añadió.

“La educación es una asignatura pendiente para nuestras autoridades y la sociedad paraguaya. Realmente habla un poco de la capacidad de nuestra sociedad para mirar hacia el futuro. No estamos preparando para el futuro, y hay muchos chicos que son conscientes de que hoy en día están recibiendo una educación que no les sirve para nada. Y muchos de ellos ni siquiera reciben y están fuera”, resaltó.

Llevar adelante acciones para ver los cambios a nivel escolar

“Ojo, no podemos dejar de ver que, hoy en día, el Gobierno nacional está llevando adelante el proceso de transformación educativa. Está en un marco de diálogo, relevamiento e identificación de necesidades, de visiones, tratando de alinear cuáles son los requerimientos y las demandas principales por parte de la sociedad en torno al ámbito educativo”, sostuvo. “Hace unas semanas, el Ministerio de Educación lanzó unos postulados de ese proceso de transformación educativa, que suenan bastante auspiciosos. Creo que, como sociedad, debemos acompañar indiscutiblemente cualquier proceso vinculado a la educación. Yo creo que, hoy en día, estamos con la deuda de llevar adelante acciones que permitan transformaciones que no pueden esperar. Hay muchas cosas que se pueden llevar adelante, y no vemos que se hagan ni se tomen decisiones con respecto a cambios que se tienen que ir gestionando ya”, agregó.

“Lo que se necesita es ver ya esos cambios a nivel escolar. Que sea de la escuela para arriba y de arriba para abajo. Solamente así vamos a lograr generar los cambios y la transformación que el sistema educativo necesita. Y esas son cuestiones que no necesariamente estamos viendo. Estamos viendo promesas, visiones, pero no vemos que se esté haciendo”, precisó.

Equiparar salario de acuerdo a la capacidad del docente

“La circunstancia es acuciante, y eso se refleja no solamente en el resultado de la Unesco que cité, sino también en el presupuesto público destinado a la educación, que tiende a ser la principal herramienta que da cuenta de la voluntad política de una nación”, sostuvo.

En ese sentido, Charotti dijo que se debería tener en cuenta la capacidad del docente. También si realmente tiene la vocación para el trabajo. “El presupuesto público no fue agraciado en este último tiempo. En el 2021, el presupuesto destinado a la educación se redujo a un 8 % y, para el 2022, si bien se prevé un incremento del 5 %, es netamente para salarios, salarios para todos por igual, sin importar quién trabaja y quién no, quién está mejor formado y quién no. Eso no debería de seguir así, se debería recategorizar”, explicó.

“Existe la necesidad de replantear una carrera docente instalando un criterio vinculado al desarrollo profesional. Un incentivo, digamos. Que el salario esté vinculado a la formación. Por ejemplo, los docentes que viajan a otros países a capacitarse, a formarse, que dejaron de ver a sus familias por mucho tiempo, estos no tienen ningún incentivo económico por todo el esfuerzo que realizaron. Los reajustes salariales se dan para todos por igual: para aquel que se esforzó y para aquel que no. No privilegia el esfuerzo, y ahí está el principal problema. También hay una serie de cuestiones que forman parte del proceso. No solamente el incentivo, sino también la formación inicial y permanente”, expresó.

“Yo creo que, así como están las cosas, no estamos llevando adelante acciones para ningún tipo de cambio o transformación. Estamos discutiendo y no estamos generando absolutamente nada. Y  creo que esa es la principal deuda que se tiene en plena crisis, en plena emergencia educativa”, sostuvo. “Es momento de decir que es momento de avanzar y hacer los cambios”, sostuvo.

Clases virtuales

“Yo creo que cuesta bastante hacer un balance con respecto al sistema de educación a distancia, ya que la mayoría de los chicos no tiene acceso a la tecnología. Muchos no tienen conectividad a internet, no tienen computadoras. Básicamente, lo que pudieron sostener es el envío y recepción de tareas, y eso pedagógicamente no garantiza ningún proceso de aprendizaje por parte de los chicos”, expresó Charotti.

Clases presenciales

“Si bien es cierto que este fue el año de la vuelta a la presencialidad, creo que existe una gran mayoría de estudiantes que no está llegando a las escuelas por las circunstancias que estamos viviendo por la pandemia y la presión económica que la familia está viviendo”, expuso.

“Los  riesgos de abandono escolar son altísimos, principalmente para aquellos estudiantes del tercer ciclo de la media. Y tampoco vemos que efectivamente el Gobierno nacional esté haciendo el esfuerzo para lidiar con los riesgos de abandono y deserción escolar”, añadió. “Y, por otra parte, los rezagos que los estudiante han acumulado a lo largo de estos dos años, y la pérdida académica. No se trata solamente de que no rindieron, sino que ya olvidaron lo que aprendieron, principalmente chicos que no pudieron sostener la presencialidad”, añadió.

“Todas estas realidades son las que configuran esto que llamamos “crisis educativa”, que está en una situación de emergencia no declarada. Y eso no nos permite como sociedad enfocarnos en etapas acuciantes que tiene nuestro sistema educativo”, dijo.

Hace unos días, el ministro de Educación, Juan Manuel Brunetti, sostuvo que este año se volvió a la presencialidad de las clases en un 70 %. Al respecto, Charotti dijo: “Es difícil contrastar eso, porque no se tienen datos públicos. ¿Cómo sabremos si es así o no? ¿Cómo logramos saber si hubo 1.500.000 de chicos en las aulas durante todo el año? Imposible. No te puedo decir que sea así. Pero hay que confiar en lo que dice el ministro”, explicó.

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