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Queramos o no somos lo que comemos

Somos lo que comemos. Foto: Gentileza.

Somos lo que comemos. Foto: Gentileza.

Probablemente subestimas el poder que tiene la alimentación para generar salud y obvio que también para lo opuesto, generar enfermedad.

Con cada bocado estas promoviendo una de las dos cosas, salud o enfermedad. La idea no es volvernos locos intentando hacer todo “perfecto,” el secreto esta en promover la salud más a menudo de lo que promovemos la enfermedad.

Como humanos es mucho más fácil tomar decisiones que a corto plazo son placenteras pero que nos perjudican a largo plazo que las que tienen inmensos beneficios a largo plazo pero que a corto plazo requieren sacrificios.

El último es el caso de la comida; cuando empezamos a cambiar la alimentación cuesta pero de a poco cuando se van apareciendo los beneficios se vuelve más fácil. Una vez que el paladar se re-acostumbra, las hormonas se regulan y dejan de generar un sin fin de antojos, el sueño mejora, los niveles de energía suben, los dolores disminuyen, la digestión mejora… llevar una vida sana se vuelve mucho más fácil.

Malos hábitos

Lo opuesto sucede cuando tenemos malos hábitos alimenticios. Comer lo que se te antoja es extremadamente fácil pero cuando tu salud empieza a verse perjudicada la cosa se complica. Y la peor parte es que nos cuesta mucho unir las flechas y darnos cuenta que fueron nuestros hábitos los que nos llevaron a ese punto.

La solución no se encuentra en una dieta extrema a corto plazo sino en crear un estilo de vida que disfrutemos y en la que inclinemos la balanza hacia optimizar la salud.

Exactamente lo que tenes que comer para optimizar tu salud es algo que se debe analizar de manera personalizada ya que cada persona es un mundo pero si existen reglas generales sobre la alimentación que promueve la salud.

Qué como y qué dejo de comer:
  1. Alimentate con comida de verdad, alimentos que no necesiten etiquetas.
  2. Enfocate en contar nutrientes en vez de calorías, las calorías no son todas iguales.
  3. Dejá de lado las alimentos ultra-procesados altos en azúcar refinada y grasas malas.
  4. Incluí una gran variedad de verduras, cuantos más colores mejor.
  5. No le temas a las grasas buenas, son necesarias para el correcto funcionamiento del cuerpo.

Estos principios son adaptables a la realidad y objetivos de cada uno. Si necesitas ayuda para realizar los cambios no dudes en contactarme a mí o a otro personal capacitado.

Contacto:

Mail: [email protected]

Instagram: @beautyfood.lz

 

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