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Cultura

El tiempo en torno a Durero

Recientemente inaugurada en el marco de la Noche de Galerías, la exposición “El tiempo en torno a Durero” pone en diálogo una selección de obras de seis artistas contemporáneos (cinco paraguayos y una germano-húngara), cuyas piezas se han inspirado en temas o referencias de Albrecht Dürer, con una serie de facsímiles del célebre artista alemán.

Una vista de sala. Obras de Silvio Alder y Félix Toranzos. © Laura Mandelik

Una vista de sala. Obras de Silvio Alder y Félix Toranzos. © Laura Mandelik

Alberto Durero (Nuremberg, 1471–1528), el Apelles germaniae –apodo que le asentaron sus coetáneos–, es considerado la figura más notable del Renacimiento alemán. Su obra refleja una época de importantes cambios, la transición de la Edad Media a la Edad Moderna. Desarrolla el autorretrato en diversos momentos de su vida –como una suerte de registros de su propia evolución a través del tiempo– hasta convertirlo, prácticamente, en un nuevo género, con lo que logra, además, distinguir el rol social y espiritual del artista en conexión con el pensamiento humanista.

La muestra, dispuesta en reacondicionados espacios de la Galería Matices, se estructura en cuatro apartados que dialogan y se entretejen. El primero, Símbolos del tiempo, exhibe cinco grabados con gofrado y dos facsímiles de obras (de un dibujo y de un xilograbado) de Durero, todos provenientes de la tienda de la Albrecht-Dürer-Haus, Nuremberg, Alemania. Estas piezas muestran la destreza del artista alemán en el grabado y el dibujo, su capacidad de expresar y difundir un nuevo lenguaje, el Renacimiento, en el norte de Europa y, sobre todo, su interés tanto por los símbolos del tiempo como por el devenir de las imágenes.

De este grupo de imágenes, se destacan, por una parte, el grabado Adán y Eva –o La caída del hombre– (1504), por representar, dentro de un estudiado equilibrio y sello muy particular en su composición, las proporciones del cuerpo humano según el ideal clásico de belleza que Durero pudo indagar en su primer viaje a Italia (de 1494 a 1495) y, por otra, las tres “estampas maestras” El caballero, la muerte y el diablo (1513), San Jerónimo en su gabinete (1514) y La melancolía I (1514), como muestras fundamentales del periodo de gran producción artística desarrollado tras su segundo viaje a Italia (de 1505 a 1507) –en el que conoció al maestro Giovanni Bellini– y ya instalado en su nueva Casa-Taller (desde 1509). Las iconografías de esta célebre trilogía, que también imprimen un momento de esplendor en la historia del grabado en cobre, fueron interpretadas como autorretratos en clave simbólica.

Alberto Durero. Adán y Eva (La caída del hombre),1504. Grabado en metal. Facsímil.

Alberto Durero. Adán y Eva (La caída del hombre),1504. Grabado en metal. Facsímil.

El segundo apartado, In aeternum, presenta una selección de obras de los artistas paraguayos Silvio Alder, Carlos Colombino, Selmo Martínez, Osvaldo Salerno y Félix Toranzos, y de la artista germano-húngara Sofía Fränkl. Estos creadores contemporáneos han trabajado piezas o series inspiradas en algunos temas o referencias visuales tratados por Durero.

De Carlos Colombino (Concepción, 1937 – Asunción, 2013) se exhiben cuatro xilopinturas de su reconocida serie Reflexiones sobre Durero, desarrollada a partir de 1976: El hombre de la camisa (1977), La mirada(1980), Adán (ca. 1978-1979) y Poliedro de la melancolía II (2006). Estas piezas –y toda la serie–, representativas de una época del arte paraguayo, entrecruzan reflexiva y alegóricamente figuras y detalles de determinadas obras de Durero con cuestiones sociales y políticas del país.

Carlos Colombino. El hombre de la camisa, de la serie “Reflexiones sobre Durero”, 1977. Xilopintura. 107 x 80 cm.

Carlos Colombino. El hombre de la camisa, serie “Reflexiones sobre Durero”, 1977. Xilopintura, 107 x 80 cm. © Laura Mandelik

De Selmo Martínez (Asunción, 1949) se expone la pieza Durero joven asediado por los comerciantes de arte(2015), en dibujo y técnica mixta. Este trabajo, que relaciona lo real con lo imaginario mezclando imágenes fragmentarias de órdenes distintos, parte de la obra más antigua que se conserva de Durero, un Autorretrato(de 1484) realizado a punta de plata cuando tenía apenas 13 años y que se encuentra en el museo Albertina de Viena.

Selmo Martínez. Durero joven asediado por los comerciantes de arte, 2015. Dibujo y técnica mixta. 30 x 20 cm. © Laura Mandelik.

Selmo Martínez. Durero joven asediado por los comerciantes de arte, 2015. Dibujo y técnica mixta. 30 x 20 cm. © Laura Mandelik.

Osvaldo Salerno (Asunción, 1952) expone cuatro cajas conceptuales (El libro de madera de Nuremberg,Melancolía II, Melancolía III y El nacimiento de la Melancolía, de 2020) realizadas expresamente para la muestra. Tomando como punto de partida elementos visuales de La melancolía I (1514), por un lado los reescribe, los reinventa, los deforma utilizando reflejos y contrarreflejos; por otro lado, la cita, se apropia de ella formal y conceptualmente, la deconstruye para mantener activos el tiempo vivencial y la memoria.

Vista de sala. Durero, grabado en metal, ca. 1515, y libro sobre su obra, Leipzig, 1939. Obras de Carlos Colombino y Osvaldo Salerno. © Laura Mandelik.

Vista de sala. Durero, grabado en metal, ca. 1515. Libro sobre su obra, Leipzig, 1939. Obras de Carlos Colombino y Osvaldo Salerno. © Laura Mandelik

De Félix Toranzos (Asunción, 1962) y Silvio Alder (Asunción, 1977), dos artistas que habían planteado juntos la instalación Polyhedra/El espacio en Casacor (Asunción, 2019), se expone ahora una renovada versión de esa instalación, así como otros trabajos que hacen una relectura de ciertas iconografías de Durero. De estos trabajos sobresalen la pintura Polyhedra serie Durero (2020), una abstracción geométrica reciente de Alder y Sueños robados (2009), de Toranzos, instalación con mesas de noche, apliques de almohadas y pintura acrílica, inspirada en la obra de Durero Estudios para seis almohadas (1493), dibujo plasmado en el reverso de un autorretrato a lápiz hecho por el artista en el mismo año y que forma parte de la colección del Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

Vista de sala. Obras de Carlos Colombino y Félix Toranzos. Alberto Durero (reproducción digital). © Laura Mandelik.

Vista de sala. Obras de Carlos Colombino y Félix Toranzos. Alberto Durero (reproducción digital). © Laura Mandelik.

Por su parte, Sofía Fränkl, impulsora desde 1998 del programa Lebendiges Museum, de la Albrecht-Dürer-Haus en Nuremberg, muestra a través de sus estampas en pequeño formato reinterpretaciones de algunos trabajos de Durero realizadas con planchas de cobre y otras antiguas técnicas de reproducción y coloración.

Durero falleció el 6 de abril de 1528 sin llegar a cumplir 57 años. Además de sus magníficas pinturas, es autor de numerosos dibujos, unos cien grabados en metal, más de doscientas xilografías y tres tratados de arte ilustrados, obras importantes en la historia del arte, así como en el trabajo de muchos artistas. El título In aeternum se halla inspirado en la locución latina que significa “para toda la eternidad” o “para siempre”.

El tercer apartado, Memorias, está dedicado a dos audiovisuales. Un video que documenta la visita de directivos de la galería a la Albrecht-Dürer-Haus en Nuremberg y un documental de la Deutsche Welle (DW) sobre el artista.

La cuarta sección, El tiempo de las imágenes, se encuentra segmentado en dos líneas expográficas referentes al tiempo histórico, el tiempo trabajado y el tiempo como encuentro con los demás. La primera presenta una vitrina especial con algunos objetos, documentos y libros que ofrecen información sobre la maestría y la búsqueda constante de la belleza en la obra de Durero. La segunda expone unos grabados originales suyos, procedentes de colecciones privadas de Paraguay que, emplazados de manera estratégica, se enlazan conceptualmente con obras de otros apartados de la exposición.

Esta muestra, que encara el tiempo en torno a Durero a través de los trabajos y artistas seleccionados, sus secciones y las variadas reflexiones sobre el tema, no pretende exponer un postulado o una tesis, sino más bien una mirada abierta a una diversidad de interpretaciones. Como las que suscitan el significativo legado artístico del maestro alemán y la materia escurridiza del tiempo.

 

* Curador. Doctor en arquitectura, docente y crítico de arte.

 

 

 

1 Comment

1 Comentario

  1. Sara Hooper

    18 de octubre de 2020 at 09:03

    Felicitaciones, Albán, por esta curaduría! Es muy alentador ver que en La Noche de las Galerías se presentan exposisciones que trascienden lo puramente comercial.

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