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Cultura

“Todo ser humano es un artista”. Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys

"Todo ser humano es un artista". Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys, Kunstsammlungen Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, 2021. Vista de sala. Foto: Achim Kukulies

"Todo ser humano es un artista". Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys, Kunstsammlungen Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, 2021. Vista de sala. Foto: Achim Kukulies

POR Danièle Perrier
Desde Colonia (Alemania)

Como punto de partida del gran proyecto Beuys 2021. 100 años de Joseph Beuys, la reciente exposición en K20 (Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, Dusseldorf) considera cómo la idea de “escultura social” ha influido en las posiciones activistas de hoy y también trata de interpretar el principio rector de Beuys: “Todo ser humano es un artista”. En el centro de la propuesta se encuentran doce acciones paradigmáticas de Beuys. Cada una encarna una idea de su concepto ampliado de arte, la “escultura social”: Eurasienstab (vara euroasiática) encarna el poder nómada y creativo del cambio; 7000 Eichen – Stadtverwaldung statt Stadtverwaltung (7000 robles: forestación urbana, no administración municipal) encarna la responsabilidad de todos por la naturaleza; I like America and America likes me (Me gusta América y a América le gusto yo), donde Beuys, como chamán, se comunica con un coyote, encarna el entendimiento intuitivo entre humanos y animales; Dillinger encarna la demanda de una distribución más justa del capital.

"Todo ser humano es un artista". Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys, Kunstsammlungen Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, 2021. Vista de sala. Foto: Achim Kukulies

Todo ser humano es un artista. Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys, Kunstsammlungen Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, 2021. Vista de sala. Foto: Achim Kukulies

Las acciones, distribuidas en recovecos de la sala, debaten entre sí a medida que se avanza en la exposición, pero también conversan con otras 33 voces contemporáneas dispuestas junto a las obras de Beuys y que hacen referencia a la situación geopolítica de los últimos diez años, tales como declaraciones de Angela Davis, Fatou Bensouda y Malala Yousafzai, la canción activista People Have The Power de Patti Smith, la protesta escultórica de Phyllida Barlow, el llamamiento fresco y audaz  de la artista conceptual Zoe Leonard por una mujer presidenta, o los relatos expuestos de Edward Snowden. Las cautivadoras demostraciones de Fridays for Future de Greta Thunberg también se encuentran entre ellas.

Todo ser humano es un artista. Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys, Kunstsammlungen Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, 2021. Vista de sala. Foto: Achim Kukulies

Todo ser humano es un artista. Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys, Kunstsammlungen Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, 2021. Vista de sala. Foto: Achim Kukulies

Lo que asocia estas gestas y obras activistas con la idea de “escultura social” es la determinación y el ethos radical que las imbuye, aún cuando las consecuencias para los protagonistas son severas. Solo raramente se puede detectar un compromiso específico con el trabajo de Beuys, aunque podría encontrarse en la acción de Santiago Sierra Destroyed Word (Palabra destruida) y en How to expropriate money from the banks (Cómo expropiar dinero de los bancos) de Núria Güell. Por tanto, es imposible hablar de un eco de la cosmovisión de Beuys. Pero una malla de asociaciones evoluciona a lo largo del tiempo, examinando la idea de “escultura social” y la complejidad del mundo mental relacionado con Beuys desde diversos puntos de vista.

Todo ser humano es un artista. Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys, Kunstsammlungen Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, 2021. Vista de sala. Foto: Achim Kukulies

Todo ser humano es un artista. Ejercicios cosmopolíticos con Joseph Beuys, Kunstsammlungen Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, 2021. Vista de sala. Foto: Achim Kukulies

La exposición ofrece gran cantidad de información, pero más que iluminar sobre el lema de Beuys “todo ser humano es un artista”, crea un sentido de irritación y confusión. La frontera entre arte y activismo político ha sido deliberadamente desdibujada. Esto fue llevado tan lejos que todos los participantes aparecen como artistas en el catálogo.

¿Qué une realmente a Greta Thunberg con Beuys? ¿Quizás la depresión superada por una especie de iluminación, su cualidad carismática y su impulso de provocar? Pero esos serían asuntos superficiales que no resisten los contrastes entre estas dos personalidades: el camino de Beuys es un proceso lento, que él mismo interpreta como místico y poético; la joven activista por el cambio climático se ve empujada a la acción por la dura realidad de la emergencia ambiental. Ambos quieren despertar drásticamente la conciencia de la humanidad: Thunberg con acusatorias profecías de condenación que no admiten negociación, Beuys con acciones artísticas ambivalentes que asumen la libertad de interpretación como una cuestión de principios. Cuando él grita con rabia ante un micrófono, es un acto de liberación, profundamente original, ubuesco y cómico. El arte puede hacer gestos activistas, pero el activismo no es arte. Y aquí mismo hay una contradicción, muy obvia, con la afirmación -o el deseo- de que todo el mundo sea artista.

 

* Danièle Perrier es historiadora de arte, directora fundadora del Ludwig Museum en Coblenza (Alemania) y autora de textos sobre arte moderno y contemporáneo. Es colaboradora habitual de revistas alemanas de arte. Es presidenta de AICA Alemania, presidenta del Fellowship Fund Committee de AICA Internacional.

 

 

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