Conectáte con nosotros

Cultura

“Moradas de Susnik”: tras las huellas de Branislava en Eslovenia

¿Qué se conoce de Branislava Susnik en su país natal? ¿Cómo fue su vida antes de llegar al Paraguay? ¿Cómo es Medvode, la ciudad donde nació? Un grupo de investigadores, convocados en torno a la figura de la científica que marcó el rumbo de la antropología en nuestro país, desarrolla un proyecto que busca arrojar luz sobre la etapa eslovena de “la doctora”.

Retratos de Branislava Susnik realizados por niños de la Escuela Primaria de Medvode (Eslovenia), 2019. Cortesía

Retratos de Branislava Susnik realizados por niños de la Escuela Primaria de Medvode (Eslovenia), 2019. Cortesía

En la Escuela Primaria de Medvode niños imaginan el rostro de Branislava Susnik como parte de un taller orientado a dar a conocer su figura. En carbonilla, la silueta de una mujer aparece en el blanco, una mujer cuya ausencia de nombre en Eslovenia resulta inversamente proporcional al peso de su nombre para el campo antropológico en Paraguay. Esta ausencia despierta un interés: buscar las huellas que dejó en su ciudad de origen, en el país que circunstancialmente la vio nacer. En este contexto surgió Moradas de Susnik, iniciativa de un grupo de investigadores que fue tras sus rastros en Medvode, allí, donde casi no se la conoce.

¿Qué procedimientos operan para rescatar un nombre de la ausencia? ¿Por qué intentarlo? Y ¿cómo hacer volver al sitio primero un rostro que partió? En torno a estas cuestiones conversamos con Barbara Pregelj (eslovena, doctora en estudios literarios y especialista en recepción de la literatura española en la literatura eslovena) y Francisco Tomsich (uruguayo, escritor, músico y artista plástico), impulsores del proyecto constituido -entre otras cosas- por conferencias, talleres y muestras en torno la figura de la antropóloga, así como por un libro y un video documental.

— ¿Cuál es la significación de Branislava Susnik en el contexto académico esloveno? ¿Hay conocimiento del trabajo que realizó en Paraguay? Si es así, ¿cómo ha sido recibido en los círculos intelectuales?

— BP: La significación de Susnik en el contexto académico esloveno es casi nula, al menos en los territorios disciplinares en los que ella hizo sus mayores aportes. También hay que tener en cuenta la distancia (temporal, ideológica, geográfica y lingüística) entre los intereses de Susnik y las preocupaciones o temas más significativos en Eslovenia en la actualidad en el ámbito académico. Sí hay un cierto nivel de significación de Susnik no tanto a través de su obra (casi nada de ella está traducido al esloveno) sino a través de su vida. Eslovenia es un país pequeño, en el que todos conocen a todos y cualquier/a esloveno/a se sorprende de no haber oído nunca de Susnik, una mujer científica famosa y tan significativa en otras tierras. Por lo cual saber de Susnik, haberla conocido, haber estudiado su obra o haber escrito sobre ella es un capital cultural de unos pocos que no tiene parangón en Paraguay, donde Susnik tiene alumnos y discípulos, un legado palpable en un museo capitalino y al menos una calle a su nombre.

— BP: De hecho, la primera vez que Francisco oyó hablar de Susnik fue a través de una obra de un artista visual esloveno, Tadej Pogačar, que proponía designar una serie de calles de Liubliana con los nombres de mujeres eslovenas cuya ausencia onomástica es completamente incoherente con la importancia de sus trabajos (Susnik era una de ellas). La recepción de Susnik en Eslovenia está cambiando, en parte gracias a todo lo que ha sucedido en el marco del centenario de su nacimiento, pero eso no significa que su significación, a un nivel social general, cambie, ya que la repatriación simbólica sin comprensión, sin traducción, sin crítica y sin políticas pedagógicas corre siempre el peligro de ser manipulada con cualquier fin. En ese sentido, cabe señalar la muestra sobre Susnik en el Museo de Etnología de Eslovenia como una manera de comenzar a cambiar esto. El tema es difícil, porque pone sobre el tapete espinosas cuestiones políticas, históricas y sociales que no muchos quieren enfrentar.

"Bivališča Branislave Sušnik", 2021. Captura

“Bivališča Branislave Sušnik”, 2021. Captura

— ¿Qué los movió a desarrollar esta investigación en torno a Susnik? ¿Cómo se desarrolló el proceso y cuáles son las expectativas que tienen con respecto a la difusión del video documental?

— FT: El impulso primario fue, de hecho, el gran desconocimiento que se tiene de la obra de Susnik en Eslovenia, unido al hecho de que Barbara vive en su pueblo natal y a una serie de hipótesis, ideas y conceptos que nos planteamos cuando empezamos a hablar de Branislava y del proyecto. Es parte del impulso haber previsto tendencias y direcciones de lo que serían luego las celebraciones “oficiales” del centenario del nacimiento de Susnik (tanto a nivel nacional como local) y querer responder a ellas, desde nuestro lugar institucionalmente independiente, con un acercamiento abierto, bilingüe, exigente, con matriz artística y con mucho de pedagógico a la hora de presentar resultados. Esta presentación de resultados es, de hecho, lo que ha signado el desarrollo del proyecto: a partir de una estrategia bastante humilde pero coherente con nuestro objeto de estudio (la realización de una encuesta en Medvode acerca del conocimiento que la población tiene de Susnik y cómo se imagina un posible monumento suyo) se desencadenó una serie de acciones (talleres, muestras, convocatorias, publicaciones) cada vez más complejas que involucraban cada vez más personas. Dos instancias fueron especialmente importantes en 2019-2020: entrar en contacto (a través de una convocatoria pública que lanzamos por canales y redes sociales privadas) con una serie de autores de Paraguay que participaron en nuestras publicaciones en la web  y luego en el libro, y el proyecto paralelo (aún en curso) de la antropóloga y documentalista Henrike von Dewitz sobre la casa natal de Branislava Susnik en Medvode, que es una excelente muestra de nuestro particular enfoque, nuestro método y nuestra posición político-estética.  

"Bivališča Branislave Sušnik", 2021. Captura

“Bivališča Branislave Sušnik”, 2021. Captura

— FT: Lanzamos un video en el que más bien se da cuenta del proyecto, se promociona el libro y hablan algunos de los participaron en él (Urša Geršak de Eslovenia, Gloria Scappini Meza, Ticio Escobar y María Esther Zaracho Robertti de Paraguay, además del núcleo inicial formado por Barbara, Francisco y Henrike). Nuestras expectativas, sin embargo, están puestas en el futuro desarrollo del proyecto, que incluye las presentaciones de la publicación en diversas ciudades de Eslovenia, el Cono Sur, y Paraguay específicamente, eventuales muestras que están en proceso de articulación (y que requerirán de nuevas alianzas y colaboraciones) y otro sub-proyecto sobre el cual no podemos decir mucho aún pero que implica continuar creando puentes culturales entre Eslovenia y Paraguay bajo la égida de Susnik.


— ¿Cuáles fueron las mayores dificultades a la hora de reconstruir la vida de Susnik en su país natal?

— BP: La extrema dificultad (y a la postre imposibilidad) de acceder a los documentos inéditos en el Museo Barbero de Paraguay fue nuestro mayor obstáculo, que solo pudimos solventar gracias a la amable colaboración de la Biblioteca Nacional de Eslovenia, que posee más documentos de lo que inicialmente pensamos. Esto es crucial, porque los relatos publicados hasta ahora sobre Susnik reproducen diversos mitos e historias relacionados con su vida en Europa que son erróneos, incompletos o tendenciosos, y solo los documentos nos permiten afrontarlos científicamente y desmontarlos. De eso da cuenta especialmente el ensayo de Francisco Tomsich (disponible en la web y luego publicado en el libro, con correcciones) “La biografía escindida y la biografía dialéctica: las paradojas de Branislava Susnik”. La segunda dificultad está dada por la ausencia textual de Susnik en Eslovenia, la casi total inexistencia de traducciones al esloveno de sus escritos de cualquier índole.

Postal del pueblo de Medvode (Eslovenia), s/f. Cortesía

— A criterio de ustedes, ¿qué es lo más relevante del trabajo de Susnik? ¿Cómo se la percibe, como intelectual y como persona, desde Eslovenia?

— Teniendo en cuenta lo dicho antes, responder esta pregunta con rigor requeriría de nuestra parte un conocimiento mucho mayor de la obra de Susnik del que podemos ser capaces en este momento. Nuestro proyecto se basa, de hecho, en plantear el problema de la ausencia textual de Susnik, evidenciarlo, y abogar para que la situación cambie: los archivos de Susnik deben abrirse o facilitarse, su obra debe ser estudiada con independencia crítica por cualquiera que quiera hacerlo, y su obra debe ser traducida al esloveno. Pensamos que lo que hemos hecho y hacemos, sin embargo, también es relevante en Paraguay, dado que hemos comprobado que la presencia textual de Susnik, los avances en el estudio de sus archivos y la precisión biográfica que acompaña todo ello está lejos de señalar la significación que la obra de Susnik tiene para el Paraguay. Desde el punto de vista etopéyico, Branislava era a todas luces una persona extraña, difícil y paradójica, y eso se percibe también desde Eslovenia, con el agregado del exotismo y la más bien incomprensión o desconocimiento del contexto en el que trabajó casi toda su vida. Cuando alguien reivindica a Branislava en Eslovenia como católica, por ejemplo, o como víctima de los comunistas (dos relatos bastante entrelazados y un poco engañosos), sin el estudio de los documentos y sin conocer la extrema dificultad con la que Branislava tuvo que lidiar en Paraguay para llevar a cabo su obra, estamos frente a una simplificación, así como cuando se repiten los títulos y estudios universitarios míticos de Susnik para demostrar una competencia que evidentemente ella poseía aún sin ellos. La relevancia del trabajo de Susnik que quisimos enfatizar en nuestra investigación está precisamente en las zonas oscuras, en las ausencias, en las opacidades, donde nada está dado por sentado.

 

Nota de edición: El website Moradas de Branislava Susnik consigna el trabajo desarrollado hasta el momento. El mismo incluye las contribuciones de Francisco Tomsich, Barbara Pregelj, Ticio Escobar, Gloria Scappini, Urša Geršak, Irene Mislej, Julio Peña Gill, Urša Šebat, Henrike von Dewitz, María Zaracho Robertti, Romina Aquino González, Cristino Bogado y Javier Viveros, y algunas aproximaciones desde el arte, como el video de Dea Pompa y Mónica Ismael que registra una acción performática de Lucy Yegros en torno a la memoria.

Todas las imágenes de esta publicación han sido extraídas del sitio del proyecto.

 

 

Click para comentar

Dejá tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Los más leídos

error: Content is protected !!