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Cultura

Migraciones hispanas al Paraguay a lo largo de la historia

Inmigrantes españoles a su llegada a América del Sur. Archivo

Inmigrantes españoles a su llegada a América del Sur. Archivo

Los vínculos migratorios entre los territorios de lo que hoy conocemos como España y Paraguay tuvieron un fuerte desarrollo en el periodo colonial, desde mediados del siglo XVI hasta fines del XVIII, y un flujo más reducido o limitado desde finales de este siglo hasta, cuanto menos, los albores de la presente centuria. Inicialmente, este flujo y contacto migratorios se produjeron, sin duda, como consecuencia del proceso de conquista y consolidación del dominio de la monarquía hispánica sobre las áreas más accesibles por vía fluvial de la cuenca del Plata —principalmente por los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay—, regiones donde moraban diversos pueblos entre los que se encontraban diferentes grupos de la etnia guaraní o ava-guaraní. En el siglo XVII, estas regiones quedarían subsumidas administrativamente en la provincia del Paraguay, como una parte del amplísimo Virreinato del Perú, y desde fines del siglo XVIII pasarían a formar parte del Virreinato del Río de la Plata; a partir de la segunda década del siglo XIX, el territorio lograría una autonomía política respecto de la metrópoli europea que se consolidaría en la independencia completa de lo que hoy conocemos como República del Paraguay.

Parece claro que tanto los flujos migratorios como las diversas etapas del proceso de mestizaje dejaron una fuerte impronta en la sociedad paraguaya, y aunque estos fenómenos ameritan una revisión crítica, sosegada y de análisis histórico de hondo calado, resultaría absurdo negar el rastro y las consecuencias que estos fenómenos dejaron en el imaginario colectivo paraguayo y en el propio proceso de la construcción nacional (tanto en su parte real —constatable históricamente— como en sus aspectos de ficción —de construcción mítica—, a la que ningún pueblo, nación o estado logra escapar).

La historia como herramienta para el futuro

Un país que no investiga es un país que se muere lentamente; si esta afirmación puede llegar a ser dramáticamente cierta en lo tocante a aspectos sanitarios, técnico-científicos e incluso de protección medioambiental, lo cierto es que la investigación en humanidades y en ciencias sociales es también fundamental para el desarrollo de un estado, de un país, de una nación y de una sociedad. Sin investigación en estas áreas en el futuro tendremos, seguro, muchas menos herramientas para enfrentar los desafíos que estén por venir. Disciplinas como la sociología, la antropología, la politología, la filosofía, la arqueología y, entre estas la que mejor conozco, la historia, son las que nos permiten explicar lo que comúnmente denominamos “realidad” —tanto la pasada como la presente—, y es con estas disciplinas con las que la sociedad se arma de herramientas para reflexionar sobre las decisiones de toda índole que desde el presente construirán el futuro.

La investigación seria, honesta y profesional en estas disciplinas contribuye sobremanera a construir —y deconstruir— el relato o los relatos que articulan nuestras comunidades políticas, económicas, culturales, religiosas, idiomáticas e incluso afectivas. Todas ellas son construcciones sociales, a menudo útiles —la pregunta crucial es funcionales para quién—, pero la investigación profesional basada en el análisis minucioso de las fuentes —también reflexiva y con crítica de las mismas—, esa investigación contrastable y constatable desde estos campos de estudio, es un espacio irrenunciable para cualquier sociedad que no quiera acabar abocada a la ignorancia y a la desmemoria colectivas.

Difundir el conocimiento sobre migración hispana al Paraguay

Desde marzo de este año se viene emitiendo un ciclo de conferencias titulado Migraciones hispanas al Paraguay a lo largo de la historia que tiene entre sus objetivos principales el contribuir a la difusión de investigaciones sobre los vínculos hispano-paraguayos, enfocándose en los flujos migratorios históricos desde España hacia Paraguay. Con ello, pretende poner en valor la relevancia de esa recepción migratoria y también apreciar la importancia que esta tuvo en el fortalecimiento de las relaciones entre ambos países. Más aún, se espera que las contribuciones de las autoras y autores de las ponencias permitan generar un espacio de encuentro para investigadores e investigadoras de las relaciones entre estos dos países, así como estimular el interés de los jóvenes estudiantes en estas cuestiones.

El ciclo consta de seis sesiones de alrededor de 50 minutos de duración cada una, en la que cada ponente hace una primera exposición de su investigación o de sus conocimientos sobre la cuestión, a lo que sigue un intercambio de consultas por parte de quien suscribe este texto. Huelga decir que estoy pudiendo disfrutar en primera persona no solo de escuchar las ponencias, sino que también estoy teniendo el auténtico privilegio de hacer las preguntas y consultas que me parecen oportunas en cada ocasión a este excepcional grupo de investigadoras e investigadores de la migración hispana al Paraguay que participan.

La actividad está organizada por el Centro Cultural de España “Juan de Salazar”, la Embajada de Paraguay en España y el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Madrid. La asociación de estas tres instituciones —cultural, diplomática y universitaria— han permitido la realización de un encuentro que parece estar gustando a los espectadores y a los habituales de la cultura y de la academia en Paraguay, a pesar de que sea en formato virtual (algo de lo que sin duda estamos todos un poco cansados a estas alturas). Cabe destacar que el desarrollo de la actividad está teniendo un significativo seguimiento en el canal de YouTube del centro ‘Juan de Salazar’, a través del cual se emiten las sesiones.

La presentación del ciclo, el 31 de marzo pasado, contó con la presencia y las palabras de apertura de la embajadora de España en Asunción —Carmen Castiella Ruiz de Velasco—, del embajador de Paraguay en España —Ricardo Scavone Yegros—, y del director del Centro Cultural de España ‘Juan de Salazar’ —Fernando Fajardo—. Por parte de la Universidad Autónoma de Madrid la investigadora Pilar Díaz Sánchez abrió la sesión con una charla inicial sobre la importancia del estudio de la historia de las mujeres y los estudios de género (coincidiendo en marzo con el mes de las mujeres en el ‘Juan de Salazar’).

Carmen Castiella Ruiz de Velasco, embajadora de España en Paraguay y Ricardo Scavone Yegros, embajador de Paraguay en España. Captura

Carmen Castiella Ruiz de Velasco, embajadora de España en Paraguay y Ricardo Scavone Yegros, embajador de Paraguay en España. Captura

Las seis sesiones 

La ponente en aquella primera sesión de marzo fue la investigadora Mar Langa Pizarro, quien disertó precisamente sobre el rol de las mujeres hispanas en la conquista y colonización del Paraguay, tema sobre el cual publicó un libro en 2013, Mujeres de armas tomar. De la aparente sumisión a la conquista paraguaya y rioplatense. En la ponencia, como en la obra, la autora intentó matizar y contrastar aquella máxima sostenida por Félix de Azara (1742-1821) en su conocida Descripción e historia del Paraguay y del Río de la Plata, en la cual afirmaba que “los conquistadores llevaron pocas o ninguna mujer al Paraguay”. La conferencia de Mar Langa contribuyó a sacar del silencio del olvido a las españolas que participaron en la conquista y la colonización del Paraguay en el siglo XVI. Los comentarios de Pilar Díaz a la disertación y las palabras de cierre de Ricardo Scavone Yegros —excelente conocedor de la historia del país— sobre estas investigaciones reflejaron el elevado nivel de interés y de profundidad que aún atesora este campo de estudio en Paraguay.

La segunda ponencia estuvo a cargo del genealogista y miembro de la Academia Paraguaya de la Historia Martín Romano García, quien trató la cuestión de la migración española al Paraguay durante el periodo independiente del país, haciéndolo de manera general, con una conferencia en la que se abordó una cronología amplia que permitió sentar algunas de las bases principales sobre las condiciones y características de este flujo migratorio. Durante la disertación desarrolló un esquema de las familias migrantes en Asunción, permitiéndonos comprender la importancia de la red de contactos sociales y de motivaciones personales o familiares que están detrás, no solo de la migración sino también de las condiciones en que esta desarrolla después su actividad en el país de acogida.

La tercera de las sesiones del ciclo quedó a cargo de la investigadora Eva Morales Raya, quien desarrolló uno de los vectores principales de la migración española al Paraguay independiente, como fue el caso de la migración catalana —o desde Cataluña— hasta la república latinoamericana en el periodo que discurre desde el final de la Guerra contra la Triple Alianza hasta inicios de los años treinta. El que fuera su tema de tesis doctoral —defendida en la Universitat de Barcelona en 2015— fue resumido de manera clara y concisa, aportando valiosísimas reflexiones sobre las fuentes, la metodología y las líneas de investigación que aún están abiertas sobre esta cuestión.

En la cuarta ponencia, emitida esta misma semana, el investigador Philip D. Webb — recientemente doctorado por la Universidad de Santiago de Compostela— analizó la migración de otro de los colectivos culturales hispánicos a menudo más reconocibles en América Latina: el de los gallegos y las gallegas. En su disertación abordó las contribuciones de los inmigrantes gallegos a la política, la sociedad civil y las artes en el Paraguay entre finales del siglo XIX y el primer tercio del XX. Curiosamente, los estudios de archivo y fuentes alternativas realizados por Webb lo llevaron a considerar que los paraguayos contemporáneos no solían percibir a la colectividad gallega en Paraguay como un grupo diferenciado dentro de la colonia española en general. Los resultados de su investigación aportan también conocimientos sobre otros aspectos de la historia paraguaya, como el desarrollo de la prensa y de la literatura decimonónicas, o la actividad galleguista del escritor paraguayo Eloy Fariña Núñez durante la década de 1920.

Las últimas dos sesiones del ciclo aún no han sido emitidas (lo serán en julio y agosto). La quinta estará dedicada a las migraciones vasca y navarra al Paraguay, y contará con la participación de José Manuel Azcona Pastor, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid), quien acaba de publicar Paraguay, destino migratorio (1776-1970). Sueños de la diáspora española, libro escrito en coautoría con  Cristina del Prado Higuera (URJC). En su disertación, Azcona desarrollará los fundamentos, motivaciones y circunstancias que permiten explicar la migración vasco-navarra hacia el Paraguay dentro de un marco de análisis de mayor envergadura social e histórica, junto a otras migraciones nacionales e internacionales al país. Su presentación incidirá también en los elementos identitarios constitutivos de esta diáspora, desde 1776 hasta etapas más próximas a nosotros en el siglo XX, reflexionando sobre el valor cualitativo de esta inmigración para el país, a pesar del reducido número de migrantes cuantificados. Asimismo, el ponente enumerará una serie de casos concretos de ciudadanos vascos y navarros que migraron al Paraguay.

La sesión de cierre estará a cargo de Óscar Álvarez Gila —doctor en Historia de la Universidad del País Vasco, en la que ejerce como profesor de Historia de América—. Su conferencia versará sobre la migración eclesiástica hispana al Paraguay durante los siglos XIX y XX. Los estudios sobre la participación española en la implantación y el desarrollo histórico de la Iglesia Católica en América —en este caso concreto, en Paraguay— se han ocupado tradicionalmente del periodo previo a la independencia, desde que en el siglo XVI se produjo la conquista de los territorios americanos y su incorporación al entramado imperial ultramarino (primero de Castilla y luego de la corona española). Menos atención ha recibido, por el contrario, lo que ocurrió con posterioridad a los movimientos que llevaron a la emancipación política de las naciones americanas y su constitución como estados independientes durante el primer tercio del siglo XIX.

Paradójicamente, afirma Álvarez Gila, fue precisamente a partir de ese momento —y muy especialmente entre 1880 y 1970— cuando fue más elevado el aporte en medios personales, e incluso materiales, por parte de España, al sostenimiento de la Iglesia en muchos países de América Latina. En esta charla, el catedrático realizará una breve introducción al fenómeno, imbricando el caso de la presencia religiosa española en Paraguay en el contexto nacional e internacional del periodo abordado, presentando el marco general de la emigración religiosa española, para después atisbar una cuantificación y evolución de la emigración religiosa hispana al Paraguay. Finalizará con la presentación de algunos ejemplos característicos que ayuden a ilustrar la actuación de tal inmigración religiosa en el país.

Confiamos en que las seis sesiones de esta actividad académico-cultural ayuden, primero, a dar a conocer las investigaciones sobre la migración hispana o española al Paraguay a lo largo de la historia, quedando en línea materiales en formato audiovisual —de alrededor de una hora de duración cada uno—, a disposición de académicos, estudiantes y también del público en general. En segundo orden, creemos que el ciclo permite también organizar los conocimientos que se tienen actualmente —fruto de la investigación profesional— sobre esta cuestión, y con ello coadyuvar a un proceso de investigación de carácter colectivo, en la medida en que estos materiales puedan servir como referencia de consulta a jóvenes investigadores e investigadoras que quieran incursionar en el apasionante mundo de las migraciones al Paraguay y, particularmente, aquellas diásporas llegadas desde España.

 

* Eduardo Tamayo Belda (Madrid, 1984) es historiador por la Universidad Autónoma de Madrid (España) y magíster en ciencia política por la Universidad Nacional de Asunción (Paraguay). Entre 2015 y 2017 trabajó como docente en varias universidades paraguayas, y desde 2017 realiza una tesis de doctorado sobre la historia de las relaciones hispanoparaguayas contemporáneas como investigador de la Universidad Autónoma de Madrid, institución en la que ha impartido docencia sobre historia del siglo XX y política internacional.

1 Comment

1 Comentario

  1. SILVIO TOMAS SOSA ALARCON

    6 de julio de 2022 at 16:16

    Y wueño trajieron Guitarra, Naipes y cuchillos, no no engañemos mas la AECID solo busca posicionar donde vinieron los gua´u conquistadores, creo y no me equivoco la unica vez que pasamos bien fue cuando llego Mencia Calderon de Sanabria y se fusiona la cocina Europea con la Indigena buen trato luego a lo largo de 500 años solo dejaron miseria como decia la Profe de Historia: Solo trajeron Guitarra, Naipes y cuchillos, haraganes y arapientos que pululaban en las calles de España subieron al Barco con rumbo desconocido oh sorpresa las corrientes marinas los anclo en este hermoso continente, se llevaron tooooodo esa es la unica historia que nos dejaron, miseria.

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