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Cultura

Jardines antiguos del Paraguay. El Botánico como patrimonio (III)

Jardín Japonés en el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, ca. 1920. Fuente: Acervo Milda Rivarola (Imagoteca Paraguay)

Jardín Japonés en el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, ca. 1920. Fuente: Acervo Milda Rivarola (Imagoteca Paraguay)

El predio que ocupa el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción posee múltiples capas históricas en lo que a usos y acontecimientos se refiere. Durante el siglo XVIII fue quinta privada y siguió cumpliendo similar función hasta fines del siglo XIX. En 1886 el predio pasó a manos del Estado, que habilitó en dicho lugar, entre los años 1896 y 1908, la primera Escuela Agrícola, dirigida por Moisés Bertoni. Tras el cierre de la Escuela, hubo un lapso de seis años de indeterminaciones, hasta que en 1914 el Dr. Carlos Fiebrig (1869-1951) fundó el Jardín Botánico de Asunción y se oficializó su uso como tal, que continúa hasta hoy. Durante todo el período citado se sucedieron diversas acciones de modificación y diseño del paisaje, con variada intensidad y finalidad.

Jardines temáticos

Se puede constatar a través de documentaciones de la época, que ya desde el siglo XIX existían jardines diseñados tanto en torno a la Casa Alta, como otro jardín con una fuente, muy próximos a dicha edificación. Existía, además, una compartimentación básica en sectores para fines de estudio y práctica durante la época de la Escuela Agrícola.

Jardín con fuente de agua, próximo a la Casa Alta, ca. 1900. Fuente: Monte Domecq

Jardín con fuente de agua, próximo a la Casa Alta, ca. 1900. Fuente: Monte Domecq

Un cruce de diversos documentos entre las décadas de 1910 y 1930 arrojó la existencia de numerosos jardines con nombre propio, a saber: Lira, Estación, Casa Baja, Barraca, Rosales, Pérgola, Doña Ana, Cascada, Terraza Museo, Gruta Invernáculo, Fuente López, Jardín del Puerto, Jardinado frente al Jardín Botánico, Jardín Japonés, Jardín de la Señora, Jardín Sección Zoológica, Glorieta Ciprés, Pergolita y Jardín Sinesia.

En uno de sus informes el Dr. Fiebrig indicó que “se crearon nuevos jardines en el centro, sureste y oeste en una extensión de varias hectáreas”. Refirió además cuáles de los jardines proyectados por su compañera Anna Gertz (1866-1920) fueron materializados luego de su fallecimiento: “…el Jardín de las Rosas con pabellón y arcos, el Jardín Romano ya empezado por ella, el Parque Chico en la parte central”, además de mencionar un Jardín Araucaria que, sumado a los anteriores, da un total de 22 jardines temáticos, sin descartar la posibilidad de que la cifra real haya sido distinta, en función de la eventual existencia de jardines sin nombre o, caso contrario, jardines con más de una denominación.

Diversos escenarios del Jardín Botánico hacia 1920, hoy desaparecidos o en ruinas. Fuente: Cátedra Historia de la Arquitectura del Paisaje en Paraguay (FADA-UNA).

Diversos escenarios del Jardín Botánico hacia 1920, hoy desaparecidos o en ruinas. Fuente: Archivo de la Cátedra Historia de la Arquitectura del Paisaje en Paraguay (FADA-UNA)

Vías temáticas

Además de los jardines, el Botánico contaba con numerosas vías que estaban flanqueadas por árboles, conformando en varios casos cerrados túneles verdes o alineaciones de aspecto muy agradable. Conocidos comúnmente con el nombre de “alamedas”, es característico de estos jardines lineales estar conformados por tramos de una sola especie. La más notable de estas vías del Botánico data del siglo XIX y es la denominada Avenida principal.

Algunas de las alamedas del Jardín Botánico. Fuente: Cátedra Historia de la Arquitectura del Paisaje en Paraguay (FADA-UNA).

Algunas de las alamedas del Jardín Botánico. Fuente: Archivo de la Cátedra Historia de la Arquitectura del Paisaje en Paraguay (FADA-UNA)

En los documentos ya referidos se identificaron las siguientes vías: Seta Poma Rosas, Entrada principal, Doña Anna, Puerto, Curva central, Camino puente, Mirtifolia, Apepui, Eucaliptus, Estación central, Sur Bambusa, Jazmines, Casuarinas, Hovenia, Leguminosas, Lapachos, Naranjos, Bananos, Serpentina, de la Peña, Nivel, Mango-Loma, de la Ronda, Norte, Picada paralela y Picada Naranjos. Otra avenida muy reconocida y hoy totalmente desvirtuada fue la avenida Samu’u. En conjunto, entre todas las citadas, se cuentan 28 vías vegetales temáticas, con la misma salvedad anterior, de que la cifra pudiera variar en función de la existencia de vías sin nombre o casos de denominación múltiple.

Consideraciones finales

Un jardín histórico preservado es motivo de orgullo para cualquier colectividad. Que el jardín histórico en cuestión sea botánico, es decir, un espacio destinado específicamente a la investigación de las especies vegetales en un sistema natural, debería ser de interés no solo para la comunidad científica, sino para toda la sociedad. Y si se trata del primer jardín botánico en la historia de la nación, además de constituirse en un privilegio, su protección y restauración deben ser prioridad.

Lamentablemente, Paraguay no cuenta con una tradición en el ámbito de conservación de jardines históricos. Como consecuencia, posee un respaldo legal muy débil e inespecífico, siempre a merced de interpretaciones –y decisiones– que respondan a intereses particulares.

Ruinas de la fuente del jardín Kamba’i, importada a inicios del siglo XX de Val D’Osne (París), 2022.

Ruinas de la fuente del jardín Kamba’i, importada a inicios del siglo XX de Val D’Osne, París. Fuente: Archivo de la Cátedra Historia de la Arquitectura del Paisaje en Paraguay (FADA-UNA)

Una segunda consecuencia de la falta de tradición mencionada es el desconocimiento de las dimensiones del tema, especialmente desde los puntos de vista histórico-cultural y ambiental. Esto dificulta comprender la importancia que tienen los jardines históricos como reflejo de una época y de las aspiraciones de una sociedad.

Carlos Fiebrig y Anna Gertz, creadores del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, ca. 1915. Fuente: F. Obermeier

Carlos Fiebrig y Anna Gertz, creadores del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, ca. 1915. Fuente: F. Obermeier

Pese a las falencias en el tema, el país sigue contando con el primer jardín botánico público de su historia, privilegio que no todas las naciones pueden ostentar. Pertinente y urgente es, entonces, asumir el peso de la responsabilidad y reflexionar sobre aquellas características que lo conforman y hacen único, poniendo énfasis en los sectores que actualmente resultan amenazados por emprendimientos privados y alentados por la propia Municipalidad.

 

* Carlos Zárate es arquitecto, docente, investigador, magíster en Restauración y conservación de bienes arquitectónicos y monumentales, coordinador de área de Teoría y Urbanismo (FADA-UNA) y miembro del Comité Paraguayo de Ciencias Históricas (CPCH).

* Marli Delgado es arquitecta, investigadora, docente de las cátedras Historia de la Arquitectura del Paisaje en Paraguay y Arquitectura 4 (FADA-UNA).

1 Comment

1 Comentario

  1. SILVIO TOMAS SOSA ALARCON

    31 de julio de 2022 at 07:43

    La recuperacion de espacios no se da en nuestro Pais por la sencilla razon Primero: Burocracia estatal, Segundo: Depende de quien o quienes lo realizaron Tercero: El negocio prima en todas, Licitaciones, grupos cerrados (Cofradias) Cuarto: Matan la zona las inmobiliarias y las grandes obras (Shoping, Barrios cerrados grupos interesados solo mejoran donde estan sus interese y asi se perdieron casi todos o la gran mayoria de los parques y jardines de la Capital, la Chacarita es una demostracion de la ineficiencia estatal local y Nacional, detras del Cabildo estaba uno de los mejores jardines pero como la obra es realizada por un Gobierno Liberal los Py nandi invadieron el sector y de ahi a esta parte alguien realizo alguito por lo menos y nada, Plaza Uruguaya, Plaza del Congreso y varios espacios son refregados por los politicos de turno y asi vamos.

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