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Cultura

Atlas del Área Metropolitana de Asunción: frente al caos y al cosmos

© Fotociclo

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Recientemente, en el Aula Magna de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción (FADA-UNA) se llevó a cabo el “Taller de socialización del Atlas del Área Metropolitana de Asunción (AMA), bajo los auspicios de la Secretaría Técnica de Planificación del Desarrollo Económico y Social (STP).

El Atlas y las Fichas Municipales desarrollados por la STP constituyen una cartografía estratégica para encarar proyectos con un enfoque metropolitano, a modo de radiografía detallada del crecimiento demográfico de Asunción y el Área Metropolitana en los últimos cuarenta años. Se trata de un compendio integral que estudia la problemática urbana del principal enclave metropolitano del país, que comprende la ciudad de Asunción y los diez municipios aledaños: Fernando de la Mora, San Lorenzo, Capiatá, Luque, Limpio, Mariano Roque Alonso, Lambaré, Villa Elisa, Ñemby y San Antonio.

Crecimiento demográfico. Atlas del AMA. Cortesía

Crecimiento demográfico. Atlas del AMA. Cortesía

El Atlas y las Fichas son herramientas desarrolladas en el marco de “Asunción Ciudad Verde de las Américas”, ambicioso proyecto multisectorial de elevada complejidad que aglutina a varias entidades gubernamentales, liderado por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) e implementado por la Secretaría Técnica de Planificación STP y el PNUD, vinculados en trabajo colaborativo con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), la Municipalidad de Asunción, la Red Paraguaya por Ciudades Sustentables y Guyra Paraguay. Cuenta con financiación del Fondo para el Medioambiente Mundial (FMAM) y contrapartida nacional.

La envergadura de los objetivos y el perfil de los actores involucrados evidencia la magnitud y el alcance de este proyecto integral para el desarrollo territorial y sistémico, dentro del cual se inscribe de manera preferencial el Atlas del AMA. En La imagen de la ciudad [1], Kevin Lynch comienza diciendo: “Es este un libro sobre el aspecto de las ciudades, sobre si este aspecto tiene alguna importancia y si se lo puede cambiar…”. Es llamativa la humildad con que el célebre autor presenta su libro, de suma importancia para la comprensión de la cultura contemporánea y base esencial para los estudios urbanos y que constituye una biblia para los estudiosos; y más aún, cuando plantea la duda sobre posibilidad de cambiar la ciudad. Humilde y contundente, este pensamiento se despliega como una incógnita sobre la “realidad urbana”, que constituye el espejo fiel de toda sociedad que la habita.

Mapa esquemático. Atlas del AMA. Cortesía

Mapa esquemático. Atlas del AMA. Cortesía

Recorrer Asunción y los municipios del área metropolitana, cuya población actual se estima en 2.300.000 habitantes, significa atravesar el orden social que la conforma. Al caminar sus calles y transitar sus espacios, la mirada atenta observará cómo todo es señal e indicador de un orden que, según predica Aldo Rossi, se configura como un diálogo entre la evolución y las permanencias. Considerada así, la ciudad sería el producto de la sociedad urbana que se desarrolla y crece en sintonía con la entropía [2], es decir, a un incremento constante y continuo del desorden que, a modo de fantasma, recorre la ciudad de manera silenciosa. Sin embargo, partiendo de la base de que el culmen es el orden de la humanidad, se observa como correlato la existencia de una energía reactiva poderosa que equilibra y permite la existencia; es la llamada neguentropía [3], el impulso que recupera la vida y neutraliza el caos.

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La resultante de esta especulación nos lleva a preguntarnos, ¿cómo nosotros, los habitantes de las ciudades, podríamos precavernos del desorden que naturalmente se incrementa en todo organismo y propulsar las fuerzas hacia la evolución de manera ordenada y satisfactoria? ¿Cómo auspiciar el incremento del orden urbano que por su valor constitutivo se define como obra de arte, como orden humano trascendente, y que se configura como memoria que atraviesa el tiempo?

En el pronaos del Templo de Apolo, en Delfos, se podía leer: “Conócete a ti mismo”. Recién luego de una intensa introspección, el peregrino podría conocer el oráculo de su futuro que, en trance, la pitonisa recitaba. En sintonía con esto, si los habitantes de Asunción y del área metropolitana quisiéramos reflexionar sobre el futuro de la ciudad, en principio deberíamos meditar sobre nuestra existencia social y urbana en la actualidad, en lo que fuimos y en lo que hoy somos, intentar entablar un diálogo entre el espacio social que configuramos y que nos configura y conocer los rasgos de la “cosmovisión” que nos define.

El Atlas del AMA es un documento de significativo interés que, a lo largo de más de 300 páginas, organiza de manera sintética y secuencial una radiografía exhaustiva de nuestra realidad urbana que, como dijimos, es el reflejo del “contrato social”, aquel que desde los albores de la colonia hasta la actualidad hemos pactado los habitantes de esta región del planeta llamada Asunción y alrededores. Esta investigación exhaustiva intentó definir los rasgos identitarios de nuestra urbe, al estudiar y considerar la morfología urbana, el diálogo de la ciudad con su propia naturaleza y sus normas de crecimiento; la red vial y la concentración y dispersión urbanas; la fragmentación social y espacial, la pobreza y la marginalidad; las actividades económicas y los equipamientos estructurantes; los desplazamientos y movilidades (con la complejidad que implica el automóvil; el transporte público, las motocicletas); los flujos de desplazamiento y el impacto medioambiental del uso del automóvil y de la energía fósil; los servicios urbanos esenciales en red (gestión de aguas, gestión de residuos, generación, provisión y consumo de energía), etcétera.

Niveles de pobreza. Atlas del AMA. Cortesía

Niveles de pobreza. Atlas del AMA. Cortesía

Si retomamos el aforismo griego, y si quisiéramos preguntarnos acerca de nuestro futuro como ciudad, como sociedad y como nación, indudablemente deberíamos tomar muy en cuenta los estudios e investigaciones pertinentes avalados por especialistas que actúan dentro de los organismos de gobierno al servicio de la sociedad. Kevin Goetz, uno de los expositores en la presentación del Atlas, casi al final de su intervención, intentó una aproximación prospectiva al desafiar la imaginación de la audiencia cuando preguntó: “De acuerdo al gran crecimiento demográfico del área metropolitana en los últimos 40 años, ¿cuántos habitantes consideran que pueda llegar a tener este conglomerado del AMA en el futuro?”. Las respuestas no tardaron en llegar, con cifras bastante elevadas. Goetz señaló que la cifra estimada para Asunción y el área metropolitana podría llegar a los 3.500.000 en la década de 2050/2060, considerando el crecimiento de la población del Paraguay que, según el Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE), alcanzará una cifra en torno a los 9.500.000 para el Paraguay en 2068.

Para concluir con esta reflexión acerca del Área Metropolitana de Asunción y la problemática de sus últimos cuarenta años, sintetizados en el Atlas del AMA, se estima que la toma de conciencia de los habitantes, de las autoridades y de los responsables del usufructo, administración y ordenamiento de la ciudad, podremos enfrentar los problemas que nos afectan con mayor conocimiento, con mayor conciencia y con herramientas eficaces, más elementos de juicio, para pensarnos, para pensar cómo es nuestra realidad urbana, cómo somos como ciudadanos y cómo somos como seres humanos.

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Notas

[1] Lynch, Kevin, La imagen de la ciudad. Barcelona. Editorial Gustavo Gilli, 1998.

[2] Entropía con el grado de desorden de un sistema. La ley de la entropía predice la tendencia del Universo a destruirse de una forma natural e inevitable.

[3] Neguentropía: aparece como una tendencia que permite a un sistema adaptar su estructura para plasmarse en los niveles que tienen sus subsistemas. Así intenta estabilizarse en el caos y, por lo tanto, garantizar su subsistencia. Si bien el caos nunca llega a desaparecer, el sistema puede apelar a la neguentropía para circunscribirlo a ciertos límites. Un sistema abierto es aquel que favorece la entrada de entropía negativa para alcanzar un nuevo equilibrio.

 

* Aníbal Cardozo Ocampo es arquitecto, profesor titular de crítica arquitectónica, miembro del Colegio de Arquitectos y de la Asociación Internacional de Críticos de Arte.

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