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Cultura

El libro que recoge el discurso del cacique mbya Plutarco López

Caminando juntos, Bartomeu Melià y Plutarco López. Fotograma de "Diario Guaraní” (2016)

Caminando juntos, Bartomeu Melià y Plutarco López. Fotograma de "Diario Guaraní” (2016)

La sabiduría de don Plutarco López, cacique de la comunidad Mbariguí 14, quedó plasmada en su primer libro, Tañandeayvu mbaraẽte (Desatar nuestras palabras), que acaba de ser publicado por Fausto Ediciones.

Plutarco es cacique de la comunidad mbya guaraní de Mbarigui 14, en el departamento de Caaguazú. El 23 y el 24 de mayo de 2019, en el marco de las Jornadas sobre la lengua guaraní en Paraguay, se puso de pie en el teatro de la Alianza Francesa y dijo: “Como la naturaleza va desapareciendo, se va debilitando, nosotros también nos debilitamos”.

Aquella tarde prepandémica, Plutarco se encontraba rodeado de Capucine Boidin, en ese entonces directora de IHEAL (Instituto de Altos Estudios sobre América Latina, Universidad Sorbonne Nouvelle, París 3); la lingüista y pedagoga Delicia Villagra-Batoux; la antropóloga Marilin Rehnfeldt, y su amigo íntimo, el antropólogo, lingüista y jesuita, Bartomeu Melià. Plutarco hizo un llamado al respeto, al diálogo y la conciliación en tiempos de terricidio y desalojos forzados de tierras indígenas.

Plutarco López, el tambor y la flauta. Cadogan, "Yvyra Ñe’ery" (1971). Cortesía

Plutarco López, el tambor y la flauta. Cadogan, Yvyra Ñe’ery (1971). Cortesía

Pero su discurso no fue solo una denuncia sobre el peligro al que está sometida la continuidad de la vida en su tierra, porque la crisis ecológica, según explicaba, es también una crisis de convivencia. La espiritualidad del pueblo mbya ocupó un rol central en sus palabras. Ambos días, Plutarco habló en mbya guaraní del deterioro de las tierras que les fueron dadas por sus dioses, Ñande Ru ete, Ñamandu y Ñande Ru Tupâ, y explicó la tarea que le fue encomendada: esparcir la voz de su comunidad.

También le dedicó un lugar especial al “compañero Melià”. Según contó Plutarco en la entrevista telefónica que mantuvimos para esta nota, y que fue traducida por Ana Doldán y Joaquín Ruiz Zubizarreta, él ya sabía, mediante Ñande Ru, que un no-indígena llegaría a su casa para explicarle sobre la manera de ser de los no-indígenas: “Y llegó a mi casa y le metimos en el opy (casa ritual) para que él pueda saber realmente lo necesario. Y entonces él también fue bondadoso (mba’eporã) y sabio (mba’ekuaa), y él me contó a mí sobre la manera de ser de ustedes y yo le conté sobre las nuestras. Así fue que conversamos con él y nos llevamos como si fuéramos hermanos. Y nos respetábamos (roñomomba’eguasu), tal como Ñande Ru quiere que hagamos”.

Ahora, ese discurso se volvió libro. Tañandeayvu mbaraẽte: Desatar nuestras palabras – Déployer nos paroles es producto de esos dos encuentros de hace tres años, pero también de un trabajo minucioso del equipo franco-paraguayo compuesto por Joaquín Ruiz Zubizarreta, Ana Doldán, Amélie Sourbes, Jorge Sienra Ramírez y Cecilia Adoue, que trabajaron en la transcripción y traducción de las palabras de Plutarco.

Opy. Archivo Melià. Cortesía

Opy. Archivo Melià. Cortesía

“Estoy muy contento porque mediante eso ustedes van a saber y nosotros (ore) sabremos también. Eso me pone contento, porque veo que nosotros (ore) vivíamos antes una existencia sin males (rekoasy’ỹme) y después, cuando nuestra existencia ya era imperfecta (ore reko asymarô) nos encontramos y entramos en contacto con ustedes. Y ustedes entraron en contacto con nosotros. Y también puede que, gracias a eso, tengamos la tranquilidad y el amor mutuo (joayhu) para ayudarnos los unos a los otros”, dijo Plutarco desde el teléfono.

Capucine Boidin, en el prólogo del libro, describe un poco de ese amor que se trasluce en el proceso de la traducción del mbya al castellano y al francés: “Un antropólogo y una socióloga, becarios paraguayos; una antropóloga y traductora francesa con su pareja paraguaya, artista y defensor de la lengua guaraní, y una poeta franco-argentina conjugaron sus talentos y sensibilidades para dar a luz una obra única. Durante largos meses, cada mañana, se dieron cita por videoconferencia para tomar mate cada uno en su casa y dejarse empapar por la prosodia de los discursos de Plutarco”.

Amelie Sourbès, diplomada en antropología y en traducción en la Universidad Jean Jaurès de Toulouse, escogida por sus colegas para conversar con nosotros sobre la elaboración de este libro, mencionó la importancia de dejar por escrito el guaraní mbya en el que habló Plutarco para que preservar la lengua en la que fue originalmente enunciado el discurso: “Para mí no sobran los documentos donde se puedan expresar las personas indígenas. Eso lo pusimos en evidencia. Nosotros, que éramos un equipo de cinco, siempre decíamos que somos las diez manos de Plutarco nomás. Ese era el punto. Plutarco hizo este discurso para que se escuche lo que diga. Tratamos de seguir su deseo, con su permiso”, dice Amélie Sourbes. En ese entonces, era pasante en la Embajada de Francia, y estaba organizando el evento que tendría lugar esos días de mayo de 2019. El discurso de Plutarco no podía quedar en un auditorio con 50 personas. “Decidimos hacer algo, porque mucha gente no entendió lo que dijo y nos parecía muy importante; era un mensaje muy lindo”.

Pero el trabajo de traducción es también un ejercicio de justicia hacia las palabras. En este caso, hubo un momento de enunciación, una elección del orador y un idioma indígena. Tañandeayvu mbaraẽte conjuga dos años de negociaciones del equipo, un espacio de escucha mutua y una búsqueda de consensos que les permitiera reflejar el espíritu de Plutarco en su discurso.

Fotograma de "Diario Guaraní", de Marcelo Martinessi. Cortesía

Fotograma de Diario Guaraní, de Marcelo Martinessi. Cortesía

“Siempre pensábamos en no ponernos en su lugar en este trabajo, justamente para no traicionar lo que él quería decir. Eso, para mí, es lo más importante. Guardamos siempre en mente no transformar, no romantizar, decir tal cual lo que dijo, algo que es casi imposible con la traducción”, dice Amélie.

La metodología utilizada para transcribir estuvo basada en la sonoridad de las palabras del orador, por eso privilegiaron la transcripción fonética por sobre la fonológica. Según señalan los especialistas, la transcripción fue producto de las variaciones expresadas por Plutarco López, que alterna idioma ritual, lengua cotidiana y guaraní paraguayo.

El libro terminó de nacer con el apoyo de la Embajada de Francia en Paraguay y la Alianza Francesa de Asunción, bajo el sello de Fausto Ediciones. Al final de las reflexiones de Plutarco aparecen, reeditadas, fotografías del acervo privado de Bartomeu Melià. Los comentarios corresponden a los diálogos entre López y Melià extraídos de la película Diario guaraní, realizada por Marcelo Martinessi en 2016. A medida que van conversando, los rostros, a menudo anónimos, recuperan sus nombres.

Ante los desalojos irregulares, la violencia de agroempresarios, la criminalización a defensores y defensoras del territorio indígena, la crisis de fe y el ecocidio se vuelve inminente escuchar el mensaje de don Plutarco López: la recuperación del Ñande.

Nota de edición: El lanzamiento del libro Tañandeayvu mbaraẽte: Desatar nuestras palabras – Déployer nos paroles se llevará a cabo el próximo martes 22 de noviembre, a las 18 horas, en la Alianza Francesa de Asunción (Mcal. Estigarribia 1039), lugar donde todo comenzó. Contará con la presencia del autor, Plutarco López, y del embajador de Francia, Pierre-Christian Soccoja.

* Juliana Quintana Pavlicich es periodista, escritora y gestora cultural.
[email protected]

 

 

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