Conectáte con nosotros

Deportes

El desafío de competir contra los equipos del fútbol brasileño

Foto: @AlexandreVidal1.

Foto: @AlexandreVidal1.

La eliminación de Olimpia ante Flamengo en los cuartos de final de la Copa Libertadores abrió el debate sobre el nivel del fútbol paraguayo. ¿Se puede competir contra los equipos brasileños? Además de contar con Mauricio Isla, Filipe Luís, Bruno Henrique, Giorgian de Arrascaeta, Gabigol… Flamengo se refuerza con futbolistas de la Premier League como Kenedy y Andreas Pereira, provenientes del Chelsea y Manchester United, respectivamente. Lo mismo ocurre con Atlético Mineiro, equipo que tiene entre sus filas a figuras como Hulk, Eduardo Vargas o Ignacio Fernández, y que en estos días incorporó a Diego Costa. Un poderío económico impresionante.

Olimpia cayó 1-4 en la ida y 5-1 en la vuelta, resultados que van más allá de los planeamientos tácticos o de las bajas en ciertos puestos. Según el sitio especializado Transfermarkt, el plantel del Mengão vale 146,15 millones de euros (es el más costoso de Sudamérica), mientras que el del Franjeado se cotiza en 21,30 millones.

¿Y Libertad? Eliminó con autoridad al Santos, aunque en este caso la desigualdad entre los equipos es menor: el plantel del Gumarelo se tasa en 36,70 millones y el del Peixe en 56,25 millones. De todas formas, existe una diferencia de 20 millones.

Lo cierto es que el Decano compitió desde la carencia y el Repollero desde la abundancia. Mientras en Para Uno se rebuscaron para traer jugadores con pase en mano, en la Huerta contrataron a futbolistas de la talla de Marcelo Díaz, Camilo Mayada o Lorenzo Melgarejo. Olimpia tuvo incorporaciones; Libertad, refuerzos.

Pero el problema no solo es económico ni del Olimpia. El uso excesivo del VAR y el mal estado de las canchas hacen que se practique un fútbol lento y menos vistoso. También influye el calendario. En Brasil tienen los estaduales (a comienzos de año), el Brasileirão (a partir de abril), la Copa Brasil… No importa si hay fecha FIFA o Eliminatorias, el fútbol no para. Por tal razón, el ritmo de competencia es mayor. Y ni hablar de la inversión en formativas y los tiempos en los que se venden a los jóvenes valores. Son años de gestión. Cuanto más se demore, mayor será la brecha.

Click para comentar

Dejá tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Los más leídos

error: Content is protected !!