Conectáte con nosotros

Champions League 2022

PSG golea a Brujas con dobletes de Kylian Mbappé y Lionel Messi

Foto: @ChampionsLeague.

Foto: @ChampionsLeague.

Era el último capítulo del Grupo A de la Champions League. Sin nada en juego porque ya estaba clasificado como segundo (el Manchester City de Pep Guardiola se quedó con el primer lugar), al Paris Saint-Germain le tocó salir a la cancha con otro tipo de presión, tal vez la más difícil: encontrar un funcionamiento acorde al nivel de sus estrellas. Ese fue el desafío de Mauricio Pochettino, pero también el de Lionel Messi, que siempre está en la esfera por su talento y más luego de ganar el último Balón de Oro. Y vaya si cumplió la Pulga, porque clavó un golazo desde afuera del área, porque tuvo momentos de creatividad e inteligencia para hacer jugar, para meter un penal sobrio y, por si fuera poco, porque llegó a 758 goles oficiales entre equipos y Selección y superó la marca de un tal Pelé (757).

Hubo un par de retoques de Pochettino para tratar de tener más fluidez con la pelota, más rotación y, sobre todo, más profundidad para que las figuras del ataque del PSG tuvieran más situaciones. Con un 4-3-3 que tuvo a Verrati como volante central, rodeado por Wijnaldum y Gana Gueye (el fin de semana había estado Leandro Paredes), dejó a Messi flotando por el centro del campo de juego, nada de tirado a la derecha, sino como un satélite que no tuvo una posición fija para no darle referencia al rival. Se hizo todo sencillo porque apenas iba un minuto de juego cuando Kylian Mbappé agarró un rebote y la puso contra un palo. Excelente definición de este fenómeno que no para de crecer. Un ratito después, el mismo delantero francés fue el que estiró la diferencia luego de un gran pase de Ángel Di María.

Pero ante la lluvia de críticas que recibe el equipo, lo mejor era no sacar el pie del acelerador. Tal vez, la mejor respuesta para calmar las aguas. Hubo buena circulación, paciencia para mover la pelota, presión alta y la Pulga moviéndose en todo momento, muchas veces bajando hasta el medio para iniciar cerca de Verrati. Hubo un largo lapso del rosarino en modo pasador. Tal vez una de las claves que dejó ese primer tiempo haya sido las dos grandes tapadas de Donnarumma: luego de un flojísimo partido de Keylor Navas por la Ligue 1 ante el Lens, tener un arquero que te salve vale, y mucho…

Alta sociedad

Otra buena noticia, lo que más se espera, es que Mbappé y Messi tuvieron algunos encuentros muy interesantes, como una asistencia del francés que dejó a Leo de cara al gol, pero la Pulga controló mal el balón y le dio tiempo a que le taparan el zurdazo. Y al ratito apareció el Lionel del Barça, el que apilaba rivales: hizo un jugadón de derecha a izquierda, gambeteó entre cientos de piernas de defensores del Brujas y definió cruzado con clase, pero el arquero la llegó a manotear. No le daría más posibilidades el argentino, porque a los 37’ Mbappé armó una contra con su sello, se la puso a Leo que la llevó desde derecha a izquierda y la clavó al palo derecho del arquero. Típico gol de la Pulga. Y luego quiso devolverle la gentileza a Kylian, su buen amigo, que mano a mano definió por arriba.

Con la diferencia, el PSG arrancó el segundo tiempo con demasiada parsimonia. No tenía apuros, pero la durmió demasiado. Por eso Brujas se animó a proponer un poquito más. Lo tuvo Rits con un cabezazo, luego Noa Lang con un derechazo picante que otra vez manoteó Donnarumma. Fue un lapso de desconcierto para el equipo de Pochettino. Perdió la pelota, tiró pelotazos, dividió el juego y defendió cerca de su arco: sí, todo lo que justamente había generado tantos cuestionamientos hacia el DT argentino. Tal vez el 3-0 y tener la clasificación en el bolsillo haya jugado inconscientemente. Pero esos momentos de laguna son los que deben resolver los parisinos para construir una imagen sólida. Porque hasta permitió que Rits se sacara las ganas y pudiera vencer al arquero italiano. Llegó justo cuando parecía que Messi y sus pases filosos (lo dejó solito a Di María), podían estirar la diferencia.

Pochettino movió el banco para el tramo final, mandó a la cancha a Paredes y a Ander Herrera, sacó a Di María y a Gana Gueye, apostó por tener más pase. Y le salió bastante bien, porque Leo se sintió más sostenido, hizo jugar a los demás con inteligencia y hasta le hicieron un penal. Obviamente, la Pulga agarró la pelota y sacó un zurdazo seco abajo. Con este grito, el argentino estableció una nueva marca personal: pasó a O Rei. La Pulga reescribe la historia a cada rato. Y no es cosa de Brujas, sino de juego.

Fuente: ole.com.ar.

Click para comentar

Dejá tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Los más leídos

error: Content is protected !!