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Economía

Paraguay necesita empezar a generar otras fuentes de energía para satisfacer demanda interna

Imagen Ilustrativa

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Si bien Paraguay es reconocido mundialmente por ser un país que cuenta con 100% de energía renovable, la crisis hídrica registrada en el último periodo y el crecimiento vegetativo de la demanda evidencian la necesidad de diversificar la fuente de energía para poder acompañar el crecimiento del país. Asimismo, el sector eléctrico precisa de una importante inversión de unos USD 6.500 millones para entregar energía segura y de calidad a los usuarios.
Para analizar el Sistema Eléctrico Nacional y los cambios y transformaciones que se necesitan para apuntalar el desarrollo nacional, Desarrollo en Democracia (DENDE) compartió con tres expertos en el área. El ingeniero Félix Sosa Giménez, presidente de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE); ingeniero Héctor Ritcher, ex presidente de la ANDE y vicepresidente del Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE), y el ingeniero PHD en Energía y ex Secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía, Victorio Oxilia.
El ingeniero Félix Sosa señaló que para acompañar la demanda de energía y realizar obras rezagadas, la ANDE necesita una inversión aproximada de USD 6.500 millones en los próximos años, por lo cual es necesario tomar una decisión política que se inicie por definir la tarifa técnica adecuada constantemente e identificar las trabas para que la estatal pueda realizar las inversiones requeridas. Reconoció que el problema principal de la energética estatal pasa por la distribución de energía, que es la que llega a los hogares, e insistió en la necesidad de fortalecer la institución.
Asimismo, mencionó que la tarifa actual de la ANDE es una tarifa política y no técnica, lo que impide generar recursos para inversiones. A su criterio, lo que se debe hacer es poner sobre la mesa la discusión de qué es lo que conviene al país. Es importante identificar las trabas, definir las tarifas adecuadamente, verificar la estructura tarifaria y que la ANDE pueda contar con recursos que le permitan trabajar sobre la base de la eficiencia para así ofrecer el servicio que los paraguayos merecen y necesitan. También mencionó que la empresa estatal hoy cuenta con un Plan Maestro, el cual prevé alternativas en cuanto a las fuentes de energía.
Por su parte, el ingeniero Ritcher manifestó que se debe trabajar no solo sobre la demanda de crecimiento vegetativo del servicio de energía eléctrica, que anualmente es de 6,5 por ciento, sino también sobre la posibilidad de que si vuelve a ocurrir una crisis hídrica se cuente con otro tipo de provisión de energía, que podría ser la energía solar. Indicó que, de aquí a 10 años, Paraguay indefectiblemente necesitará contar con nuevas fuentes de generación.
 “Teniendo en cuenta la previsión de la tendencia histórica, considerando un crecimiento vegetativo anual del sistema, la capacidad de generación de los tres centrales hidroeléctricas (Itaipu, EBY y Acaray) se estaría agotando en unos 10 años en potencia, tal vez en energía en unos años más”, remarcó. Eso significa que, de aquí a 10 o 12 años, Paraguay necesitará contar con nuevas fuentes de generación de energía.
Mencionó que hay cuatro escenarios para definir el futuro energético: la primera alternativa es mantener la estructura actual, pero fortaleciendo a la ANDE, disminuyendo la burocracia y aprobando tarifas adecuadas; la segunda es que se abra para permitir mayor participación del sector privado en trasmisión y generación de energía, con leyes adecuadas; la tercera opción es que se privatice parte de las instalaciones, también en trasmisión y generación, con algunas nuevas centrales generadoras y venta de energía; y, por último, la privatización total de la ANDE, que es una medida ya extrema a la actual. Resaltó que todas estas propuestas provienen de la sociedad y merecen ser tratadas con seriedad, escuchadas y debatidas.
Entretanto, Victorio Oxilia señaló la necesidad de que Paraguay cuente con un Ministerio de Energía, señalando que actualmente al haber varias instituciones que forman parte del sistema energético nacional, ya sea eléctrico; por combustibles fósiles, totalmente importados; o renovables, principalmente biomasa, cada una responde a su propia misión y visión institucional, lo que da lugar a una gran dispersión. “Estamos hablando de un sistema muy complejo que necesita una gobernanza que coordine estos diferentes segmentos entre el sector energético. Tenemos un Viceministerio de Minas y Energía con pocas atribuciones legales, subordinado a un ministerio gigantesco que tiene otras preocupaciones además de energía”, expresó.
Finalmente, Yan Speranza, moderador del conversatorio, refirió que si bien Paraguay dio importantes pasos en generación y transmisión de energía (con una cobertura de más del 99% de provisión de energía eléctrica) sigue teniendo problemas importantes en la distribución en donde se define finalmente la calidad del servicio. También indicó que es necesario modificar la normativa actual en materia energética de manera a atraer la inversión privada.
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