La investigación se realizó en base a espigas de 90 días post siembra para trabajar con embriones inmaduros de trigo. La ingeniera agrícola Cinthia Cazal Martínez trabaja en estudios vinculados al área de mejora genética vegetal, específicamente dentro de la línea de investigación denominada Genética de la resistencia a las enfermedades fúngicas en cereales.
Los ensayos se realizaron a partir de espigas de aproximadamente 90 días post siembra, pues en esta etapa las semillas se encuentran formadas, pero los embriones aún están inmaduros. A estos se los sometió a un método de transferencia directa de genes, denominado biobalística, debido a que es una de las técnicas más eficientes en monocotiledóneas (clase de planta) para la transformación genética.
La profesional logró consolidar los conocimientos para la obtención de embriones inmaduros e identificar el estado fenológico ideal para la colecta de espigas. Además de la aplicación de los protocolos establecidos del método de transformación mencionado para el cultivo de trigo, también se generaron las habilidades en las técnicas de cultivo in vitro para la regeneración de plantas a partir de los embriones sometidos a transformación y sus respectivas selecciones.
La investigación se realizó en el marco de la estancia internacional en el Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba, España. Cazal está categorizada en el Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores. Sus principales áreas de actuación son: mejora genética vegetal, genética de la resistencia y fitopatología.