Connect with us

Editorial

La importancia de las elecciones municipales

Las elecciones municipales son, quizás, las más importantes para el funcionamiento democrático de una nación. Si bien los intendentes tienen mucho menos poder que el presidente del país, son los municipios los que se vinculan de manera directa con la ciudadanía y la conectan con el mundo político.

Las campañas proselitistas con miras a las elecciones municipales afectan las mismas bases populares; en los municipios más pequeños, incluso, las campañas se realizan de puerta en puerta, permitiendo a las personas dar a conocer sus inquietudes a quienes se postulan para representarlas.

En este sentido se puede afirmar que las elecciones municipales son las más cercanas al ciudadano y renuevan la dinámica del sistema democrático. Su desvinculación de las otras elecciones les proporciona una relativa independencia, ya que así se distancian de la gran discusión nacional para centrarse en políticas locales debatidas directamente por los vecinos. Esto posibilita una valoración más genuina de problemáticas particulares, no sujeta a las tendencias e inercias que afectan a las elecciones nacionales.

Que las elecciones municipales no coincidan con el calendario de las elecciones nacionales, presidenciales y legislativas, ayuda a focalizar las necesidades políticas locales. Lamentablemente, desde el año 2015 las elecciones municipales, en un esfuerzo de “ahorrar” más dinero, se han vuelto simultáneas, lo cual es un error de política electoral, pues desvirtúa el espíritu de la política vecinal o comunal.

De ahí la importancia fundamental para la democracia de que las elecciones municipales se den en forma independiente y autónoma, partiendo desde la dinámica directa de los candidatos que recorren las bases populares, iniciando así un diálogo con los ciudadanos del municipio.

La mayor amenaza está siempre en que un candidato vaya a besar la mano de algún padrino o que el representante del Poder Ejecutivo intervenga forzando una imposición de liderazgo totalmente divorciada de las bases vecinales.

Al imponer sus candidatos, los grandes poderes fácticos terminan impidiendo y obstruyendo la práctica del diálogo local, arrebatándole al ciudadano una posibilidad única de hacer oír su voz y de que la democracia sea más íntimamente participativa. El candidato debe surgir del diálogo vecinal.

En una democracia siempre debe haber transparencia. Si un candidato se vende a los intereses de un poder ajeno al interés público, abandonando a las bases, traiciona el principio intrínseco de las elecciones municipales, que deberían gozar de independencia y autonomía.

Las elecciones municipales son importantísimas y deben seguir con su independencia y autonomía, sin influencias o presiones del Poder Ejecutivo ni de señores feudales que quieren ignorar a las bases populares imponiendo candidatos. En las comunas reside la fuerza de una ciudad fuerte.

DDWS

Click para comentar

Dejá tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Los más leídos

error: Content is protected !!