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Editorial

Desinformación, primera gran batalla

El Gobierno es responsable de proteger el derecho humano de la salud. Por lo tanto, una estrategia de vacunación contra el Covid-19 sin coordinación del Gobierno, es altamente riesgoso. Es imperioso que el Ministerio de Salud sea eficaz con el plan de comunicación que lleva adelante y mantenga mayor orden con las inmunizaciones. La desinformación es el principal enemigo y, las equivocaciones, además de significar el peligro de más muertes, también ponen en juego la estabilidad económica y social del país. Una acción organizada puede llevar más rápidamente –y con menores costos humanos– a la reactivación de la economía.

En muchos países, sus Gobiernos se unieron con el sector privado para impulsar la estrategia de vacunación. En una situación de emergencia como la actual, considerar este tipo de alianza puede ser benéfico. El sector privado podría jugar un papel importante en la implementación de un esquema exitoso de inmunización. Sin embargo, las entidades privadas no deben desviarse de la estrategia nacional por atender prioridades distintas a las establecidas por el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), cuyo objetivo es el bienestar de toda la sociedad paraguaya y no solo el de sectores específicos o puramente económicos.

La desinformación es una de las amenazas más graves para la salud pública y es más dañina cuando alimenta la indecisión sobre las vacunas. A los últimos días de diciembre, se vacunaron con la primera dosis casi 3 500 000 de personas –48 % de la población total–, con la segunda dosis 2 871 213 personas –solamente 40 % de la población total– y con la tercera dosis 174 286 personas, según informes del PAI. Ni siquiera la estrategia de vacunación casa por casa pareciera haber alcanzado el éxito esperado por Salud Pública, ya que Paraguay sigue en el penúltimo lugar en la tabla de inmunización en Sudamérica, posicionándose solo por encima de Bolivia y por debajo de Venezuela.

El Gobierno debe ser proactivo y dejar de reaccionar de manera tardía con campañas de promoción. Urge un golpe de timón para revertir el estancamiento del nivel de vacunación en el país. Lotes valiosos de dosis contra el Covid-19 están a punto de vencer y los vacunatorios se encuentran mayormente vacíos. Con respecto a las personas que rechazan los biológicos, las evidencias científicas y los resultados en la práctica refutan todo argumento en contra de los mismos. Son indiscutibles los efectos que ha tenido la inoculación masiva en el descenso de infecciones, de casos graves y de mortalidad.

La falta de una gestión clara puede valernos muy caro. Mucho más caro de lo que ya pagamos. El Gobierno debe aprovechar este nuevo año para realizar campañas más convincentes y eficientes, para que las vacunas lleguen a la gente y se logre el impacto social positivo. ¡Cuanto más informada esté la ciudadanía, habrá más gente vacunada y menos pérdida de vidas que lamentar!

 

D.D.W.S.

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