Mariana Dos Santos nos cuenta cómo -a través de la labor que comparte con amigas en Project Bike Love- las dos ruedas se convierten en su símbolo de independencia y en una herramienta para acompañar el empoderamiento femenino en las zonas rurales de Paraguay.
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Lifestyle

Mariana Dos Santos: “La bicicleta es libertad”

Mariana Dos Santos coordina acciones de Project Bike Love, en Paraguay. Foto: Gentileza.

Mariana Dos Santos coordina acciones de Project Bike Love, en Paraguay. Foto: Gentileza.

En las grandes capitales del mundo, la bicicleta se posiciona como medio de transporte sustentable y divertido. Mariana Dos Santos nos cuenta cómo -a través de la labor que comparte con amigas en Project Bike Love- las dos ruedas se convierten en su símbolo de independencia y en una herramienta para acompañar el empoderamiento femenino en las zonas rurales de Paraguay.

“La bici siempre estuvo en mi vida”, dice Mariana Dos Santos. En la época escolar, durante los exámenes finales, ella agarró la bicicleta de su mamá y decidió que ya podía volver sola del colegio.

“Descubrí una libertad… Después la bicicleta me llevó a todas partes del mundo y a conocer lugares desde otra perspectiva”, cuenta quien participó de la primera Eco Fem de Paraguay. Ella usaba la bici como único medio para moverse mientras vivió en Londres, en donde –en su momento- se posicionó con Morena Bakery.

Mariana en bicicleta. Foto: Gentileza

Mariana en bicicleta. Foto: Gentileza

LIBRE MOVIMIENTO

– La bici es tu forma de moverte.

– Yo estoy viniendo de una ciudad de bicicletas, en donde se promueve el uso con eventos y leyes segregadas que hacen que en Londres se use más que el subte. El desarrollo del ciclismo urbano es enorme. En ese contexto yo ando en bicicleta y hace 7 años es el medio que uso allá de manera exclusiva.

– ¿Por qué Asunción no es una ciudad de bicicletas?

– Aquí, Paraguay se tiene problemas de infraestructura y mentalidad. Todavía te gritan en la calle cuando salís en bicicleta: “Andate a la vereda”. No se entiende que es un medio de transporte como el auto, que está en la ley de tránsito y que tiene prioridad. Falta educación vial, por ejemplo.

– ¿La bici sigue siendo tratada como si fuera un juguete?

– Sí, y también la gente cree que salís porque estás haciendo un deporte. A mí me da mucha pena porque yo crecí sobre la bicicleta, andando con los vecinos en los alrededores de la Vicaría Castrense, que era el oasis del barrio. Yo sé que los ejemplos que a veces se dan sobre el uso de bicis en la ciudad suelen ser del llamado “primer mundo”, pero son perfectamente aplicables a nuestro contexto.

MÁS RÁPIDO Y MENOS FURIOSO

– ¿Qué tipo de medidas podríamos tomar de otros lugares?

– En Inglaterra, se da un convenio por el que se pueden adquirir bicicletas como medio de transporte para llegar al trabajo, por lo que la adquisición se puede hacer por medio del empleador, con beneficios en cuanto a los impuestos. Eso hizo que los trabajadores se dieran cuenta que bajan sus costos de transporte, los lugares se adecuaron con estacionamiento de bicicletas seguros y con los lugares incluyeron duchas. Ciertamente, aquí tendrían que haber duchas, porque no podemos negar, en Paraguay hace calor, seamos honestos vas a llegar sudado/a al trabajo.

– ¿En qué beneficiaría que nos movamos en bici?

– En Paraguay, hay una tasa de obesidad alto que alimenta otras dolencias. No creo que el peso sea condicionante, la buena salud no depende de tamaños ni tallas, sino que el ejercicio ayuda al buen funcionamiento tanto físico como mental. En una ida y vuelta al trabajo ya se puede hacer el entrenamiento diario. Además, nuestra zona urbana es pequeña, de Luque al Centro de Asunción son pocos kilómetros, ¿por qué tiene que tomarnos 45 minutos llegar en auto?, si en 20 minutos se puede estar en bici. Tendríamos que plantearnos estas cosas y apostar a mejorar la infraestructura y la educación.

Belén con Martina, una de las embajadoras más jóvenes de Project Bike Love. Foto: Instagram PBL

Belén con Martina, una de las embajadoras más jóvenes de Project Bike Love. Foto: Instagram PBL

EMPODERAMIENTO EN DOS RUEDAS

Cuando Mariana estaba en Inglaterra, su amiga Adri Amarilla le había comentado que Belén Ramírez Bourdages –quien reside en EEUU – estaba buscando la manera de hacer cruzar bicis que iban a ser donadas a Puerto Casado.  Así nació su vínculo con Project Bike Love, una iniciativa liderada por un grupo de mujeres entre las que están Belén Ramírez, Lupe Ramírez y Erin Machan que de manera local, nacional e internacional empodera a sus pares dándoles bicicletas.

– “Cambiemos el mundo, dos ruedas a la vez”, es el lema que las mueve. ¿Cómo está esa labor?

-Ponele que ya donamos cerca de 300 bicicletas, mayoritariamente a mujeres, a través de organizaciones que ya están vinculadas a las comunidades. En la Reserva de Mbaracayú es a través de la Fundación Moisés Bertoni, con la Fundación María Auxiliadora en el Guairá, con la gente de la Fundación ALDA en Altos, con Enseña por Paraguay fue la primera vez que donamos a los niños y a unas maestras que estaban en el Chaco.

Las chicas de Project Bike Love. Foto: Gentileza.

Las chicas de Project Bike Love. Foto: Gentileza.

EN ACCIÓN

– ¿Qué tipo de cambios generan estas acciones?

-Para empezar, no caminan más 5 a 6 kilómetros para llegar a la escuela. En muchos casos, esas bicicletas ayudan a generar un ingreso también, sobre todo en Altos donde las mujeres tienen sus pequeñas huertas y los sábados las usan para llegar a la feria.

-¿En dónde tuvieron un impacto más visible?

-El año pasado, hicimos nuestra primera experiencia con el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), con Adri Ortiz, y les donamos bicicletas a artesanas de Pirayu.  Esas bicicletas tienen portabultos, cargan todos sus productos y llevan para la venta. Casualmente, las personas que están trabajando en la restauración de la estación de Pirayu, nos comentan que todos los días ven a la población yendo y viniendo en las bicis.

– ¿Es una mejora en la calidad de vida el acceso a la bici?

– Es. Nos llaman a decir bajé 20 kilos, pero que ya no tiene que ver con una cuestión de peso, sino con que la gente manifiesta que se siente mejor y más saludable. Una señora vino a devolver su bicicleta porque ya usó todo. Ella vendía binguito caminando, con la bicicleta hacía eso más rápido que le permitió juntar plata para comprar una moto y devolvió para que nosotras podamos volver a donar y generar un cambio en la vida de otra persona.

El trabajo con artesanas a través de IPA. Foto: Gentileza.

El trabajo con artesanas a través de IPA. Foto: Gentileza.

EN COMUNIDAD

– ¿Hay involucramiento?

-Las beneficiaras saben que pueden colaborar con alguien que vive en lugares remotos a que sus condiciones sean mejores.  Es un cambio en salud, es un cambio en transporte, es un cambio en mentalidad, porque en la familia se aprende a cuidar un bien. La gente no necesita subir a transporte público y eso fue un gran beneficio durante la pandemia.

– ¿Cómo funciona la donación?

-Les hacemos firmar un contrato de que no pueden vender su bicicleta y en el que les hacemos responsables. Les damos herramientas y clases para que sepan cómo mantener y arreglar sus bicicletas. Les hacemos autosuficientes, pero si hay algún problema muy grave, también les ayudamos.

– Tienen un sistema para alcanzar poblaciones a nivel nacional, entonces

– Entregamos bicicletas a trabajadores sociales y de la salud, al igual que a epidemiólogos del departamento de Paraguarí cuando allí estaba explotando de casos, para que los profesionales vayan casa por casa, porque no los podían atender en el hospital, debido a la necesidad de mantener a los pacientes aislados. En Paraguay, Project Bike Love compra todas las bicicletas que se entregan. Hicimos team con la Biciescuela, donde donamos y también domingo de por medio yo voy a enseñar a andar a quienes se acerquen.

SIN FRONTERAS

– Pero como nació en Estados Unidos y hay vínculos con organizaciones tendrán otros alcances.

-Ya donamos bicis en Bolivia también, en comunidades indígenas y en Honduras con Médicos sin Fronteras. En Estados Unidos se hace un trabajo con la Nación Navajo en las reservas de Arizona, a dónde se llevan bicicletas donadas por la gente.

– ¿A qué apuntan ahora?

– Nuestro gran desafío es el Chaco Paraguayo y el trabajo con las mujeres artesanas, en colaboración en el IPA. Para nosotras es un territorio ideal para la donación de bicicletas porque el terreno es plano y porque el transporte es básicamente nulo. Además, el manejo de comunidad permite un aprovechamiento de los bienes y recursos para el bien común, que generan grandes impactos.

-¿Las motivaciones?

-El acceso al agua potable ya es un problema en el Chaco, y eso es parte de que lo que mueve. No queremos que haya mujeres en el Paraguay que tengan que levantarse a la madrugada para caminar varios kilómetros para acarrear agua para que cuando sus hijos se levanten puedan desayunar. Quisiéramos llegar a 500 bicicletas este año.

Saber más

Project Bike Love: http://www.projectbikelove.org/home-espanol

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