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Lifestyle

Rocío Achucarro: “El ñanduti es algo que no tiene precio”

Rocío Achucarro, diseñadora de Ocre. Foto: Gentileza.

Rocío Achucarro, diseñadora de Ocre. Foto: Gentileza.

Hechas a medida, con bordados y encajes salidos de manos artesanas, las prendas de Ocre, con la firma de Rocío Achucarro, encontraron en medio de la pandemia un nuevo mercado: el de las novias que quieren un vestido listo para usar.

Bocetos en el atelier de Ocre. Foto: Gentileza.

Bocetos en el atelier de Ocre. Foto: Gentileza.

El atelier en el que Rocío Achucarro atiende ya tiene aproximadamente 8 años. “Es un espacio en donde hacemos prendas a medida para novias, quinceañeras o para cualquier evento que requiera un servicio personalizado y a medida”, señala la diseñadora cuyo nombre inicialmente estuvo ligado al casual wear en los desfiles del Asunción Fashion Week.

– ¿En qué se enfoca hoy tu trabajo desde Ocre?

-Nuestro fuerte hoy son las novias. Estamos pasando por una pandemia y nuestra clientela de ser la mamá, la invitada, la hermana y la novia, actualmente pasó a ser casi exclusivamente la novia.  Si bien tenemos todavía las madrinas se hacen sus trajes con nosotros, es como que todo lo relacionado a eventos disminuyó al núcleo familiar.

– ¿Qué ofrecen a la novia?

-El enfoque del Atelier está pensado en la novia a la que ofrecemos exclusividad y un espacio seguro. Ella puede venir sin tener que encontrarse con ninguna otra persona, donde se le pueda ofrecer un servicio de exclusividad. El servicio es súper personalizado, directamente conmigo. Lo que sale de acá está pensado de acuerdo a la fisionomía, los gustos personales, el color de piel y al evento (que puede ser a la mañana, a la noche, un civil un religioso), eso cambia mucho el estilo del vestido que se va a utilizar.

Detalles exclusivos en una creación de Rocío Achucarro para Ocre. Foto: Gentileza.

Detalles exclusivos en una creación de Rocío Achucarro para Ocre. Foto: Gentileza.

– ¿Cómo es la novia Ocre?

– Se acerca ya a nosotros debido al estilo que tenemos. Conoce la marca, es cliente o ya vio mi trabajo. Viene ya con la mirada puesta en un vestido que vio y le gustó y a partir de ahí creamos juntas. Viene y pide: “Ro, yo quiero que vos me digas lo que me queda mejor. A mí me gusta esto, pero ¿será que esto es lo que mejor me va a ir?” Muchas llegan con algo que vieron en internet, pero tienen dudas con respecto al corte. Entonces yo las voy guiando sobre lo que les favorece para que quede realmente satisfecha con el producto final. Para mí es muy importante la opinión de la novia y como ella se siente.

-La utilización del ñanduti estuvo siempre presente

– El 50% de las novias que vienen a Ocre llegan en busca de ese encaje. Cuando empezamos, hace 16 años y consumir marca nacional todavía era un poco tabú, quisimos darle valor a la mano de obra paraguaya. Personalmente a mí y a mi familia siempre nos encantó el ñanduti y el encaje ju. Mi bisabuela era artesana de encaje ju. Mi abuela Isabel era modista, mi mamá Marlene es diseñadora. Realmente, cuando empezamos a hacer los desfiles, el ñanduti estaba presente de forma más cruda, utilizábamos el ñanduti como lo veíamos.

Los bordados y encajes se realizan en forma colaborativa con las artesanas. Foto: Ocre Gentileza.

Los bordados y encajes se realizan en forma colaborativa con las artesanas. Foto: Ocre Gentileza.

– ¿Cómo reinterpretás hoy ese encaje tan emblemático?

– Quisimos alejarnos un poco de la idea del ñanduti de la carpeta de la abuela, queríamos darle un toque más contemporáneo a este trabajo que es tan hermoso. Empezamos a diseñar el ñanduti y eso sí es una co-creación con las artesanas.

– ¿Cómo se da esa colaboración?

-Yo creo que la forma más fácil de explicar es haciendo un paralelo con la construcción en donde hay un arquitecto, un ingeniero y un maestro de obras. El arquitecto es el diseñador que arma los diseños, en donde van a ir los bordados. Porque cuando hacemos un vestido, no utilizamos el ñanduti en bruto, sino que se elaboran con otros hilos y se adecuan a la prenda. Cada flor está pensada en donde va a estar ubicada. Se hace de cero. El trabajo de ingeniería es el de la patronista, en este caso mi mamá, que hace todos los moldes y dibujos que se les pasa a las artesanas para que ellas luego puedan bordar. Una artesana no va a poder hacer un vestido total, porque ella lo que hace es bordado. Cada vestido es resultado del trabajo de por lo menos tres personas.  En mi caso, yo no puedo sin ellas, ni ellas sin nosotras.

For export
– ¿Están enviando vestidos afuera?

– Sí. A nosotras nos pone muy orgullosas trabajar con este encaje porque también tenemos muchísimos pedidos del exterior. Hacemos vestidos para paraguayas, para hijas de paraguayas o para gente que vino a Paraguay y se enamoró del encaje y quiso que su vestido de novia lo incluyera. Trabajar con ñanduti es como llevar una parte nuestra a otras partes del mundo. Eso significa darle una revalorización, porque lastimosamente el ñanduti y muchos otros trabajos artesanales no están valorizados, en el sentido de que el costo de ese trabajo no se puede medir. Nosotros vendemos a un costo inferior al que creemos que debe valer, pero justamente para darle uso, generar trabajo y darle ese ciclo constante.

– ¿Con quiénes trabajan?

– Actualmente, tenemos 15 artesanas que trabajan todo el año con nosotros, desde sus casas en Itaugua, pero es un trabajo fijo para ellas y queremos seguir creciendo también en la comunidad. Queremos seguir vendiendo y para eso también tenemos que tener un precio competitivo. Si yo tuviera que otorgarle un valor verdadero al ñanduti, sería un precio impagable porque es una herencia muy nuestra.

– ¿En dónde quedó la propuesta inicial de la marca?

-Tenemos ropa casual, jeans, camperas de denim bordadas con ñanduti. Camisas, blusas, pantalones, que es la línea con la que empezamos. No es en este momento una línea que movamos mucho, pero existe. Tenemos clientas que son fanáticas de nuestro corte de jean y siempre compran.

– Pero ahora se abocan más al ready to wear de otro tipo…

– Tenemos vestidos para invitadas a eventos (bautismos, casamientos, cumpleaños, tanto cortos como largos) listos para comprar. Son únicos, porque no repetimos los diseños. Son opciones más accesibles, en el sentido de que comprarte un vestido listo en la tienda es más accesible que uno elaborado por el Atelier. La opción de los vestidos listos es para la gente que no quiere perder tanto tiempo en el proceso y prefiere probarse la prenda para ver cómo le queda. En esos casos también ofrecemos todos los ajustes.

– ¿Eso incluye propuestas nupciales?

– Hacemos una feria anual de novias, en donde tienen la posibilidad de comprar sus vestidos para casarse el año que viene. Compran el vestido y vienen un mes antes de su boda para ver si hay cambio de medidas y cerca de la fecha hacemos los ajustes.  También es posible poner, sacar o modificar mangas o escotes sin grandes cambios al diseño.

– Hay un respeto por el diseño

– Actualmente, el servicio de diseño tiene un costo adicional. Realmente -a partir de este año- cobramos el servicio de diseño porque es una manera de darle valor a ese trabajo, a ese tiempo que se dedica a diseñar. Eso se descuenta del precio final, si la novia decide hacerse el vestido con nosotras.

– ¿Cómo influyó la pandemia?

-Sinceramente, para mí dentro de todo lo malo, fue positivo. Abrió un mercado que no teníamos. Antes no contábamos con vestidos listos para novias ni quinceañera, porque era un enfoque que nosotros les dábamos al atelier. Hoy, la gente decide dos o tres semanas antes hacer su evento, porque todo está en la incertidumbre, entonces opta por comprar vestidos listos, algo impensable hace 5 años. Entonces este momento posibilitó ofrecer otros servicios.

Ocre Home, la nueva línea.

Ocre Home, la nueva línea.

– ¿Cuáles serían las proyecciones de Ocre

– Queremos seguir creciendo. Tenemos también la línea corporativa enfocada a uniformes empresariales, donde también trabajamos con artesanía. Este año, lanzamos Ocre Home con una línea para la casa con almohadones y colchas con ñanduti, con encaje ju. Es muy importante que todo lo que hagamos sea un aporte para revalorizar la mano de obra paraguaya y la artesanía nacional.

– ¿Qué busca Rocío Achucarro?

– Ocre es mi bebé, es mi hijo, siempre voy a ser parte de Ocre, pero tengo proyectos independientes como Rocío Achucarro.  Tengo un estilo más arriesgado, que también me gustaría probar y en dos años tener mi línea propia. Ocre es una figura que a mí me encanta y llena de orgullo, pero es una empresa que empezamos con mi mamá y es una empresa familiar. Me gustaría tener independencia personal como diseñadora para hacer cosas que probablemente serán muy distinta a Ocre. Yo creo que esa búsqueda es parte del camino de cualquier diseñador a nivel internacional se vio siempre, como cuando Karl Lagerfeld estuvo para Chanel y para su propia firma.

Rocío Achucarro durante la creación. Foto: Gentileza.

Rocío Achucarro durante la creación. Foto: Gentileza.

Más en: https://www.instagram.com/ocreparaguay/

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