Caso Báez Sosa: Fiscalía acusó a rugbiers de actuar por "sorpresa" y en "consenso para matar"

2 Enero de 2023
2 Enero de 2023
Caso Báez Sosa: Fiscalía acusó a rugbiers de actuar por "sorpresa" y en "consenso para matar"
Caso Báez Sosa: Fiscalía acusó a rugbiers de actuar por "sorpresa" y en "consenso para matar"

La fiscalía que interviene en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, cometido en enero de 2020 en la puerta de un boliche de la localidad de Villa Gesell, acusó a los ocho rugbiers imputados de ponerse "de acuerdo para darle muerte" al joven, al atacarlo "por sorpresa" aprovechando "que se encontraba conversando en la vereda, distraído".

Por su parte, uno de los abogados que representan a los padres del joven de 18 años asesinado, reclamó una pena de prisión perpetua para los rugbiers, a quienes acusó de cometer "una cacería humana", mientras que la defensa de los acusados solicitó la suspensión de juicio al considerar que no se respetaron las garantías constitucionales de los imputados durante la instrucción de la causa.

El primero en exponer los lineamientos de la acusación en el inicio del debate a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 1 (TOC1) de Dolores fue el fiscal Juan Manuel Dávila, quien responsabilizó a los rugbiers de Máximo Thomsen (23), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), y Luciano (21), Ciro (22) y Lucas Pertossi (23) del asesinato de Báez Sosa y los consideró coautores del "homcidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas" y "lesiones leves", en el caso de los amigos de Fernando, también atacados en la puerta del boliche "Le Brique" la madrugada del 18 de enero de 2020.

"Lo atacaron por sorpresa (...) aprovechando que el mismo estaba de espalda, provocando que caiga" y lo siguieron "golpeando incluso cuando ya se encontraba prácticamente inconsciente, causándole lesiones que le provocaron la muerte", sostuvo Dávila.

Tras el alegato del Ministerio Público Fiscal, el abogado Fernando Burlando, quien representa a los padres de la víctima como particular damnificado, expresó que "los acusados tomaron la decisión de matar y mataron".

"Vamos a demostrar que los acusados tendieron esa noche sobre Fernando Báez Sosa un verdadero cerco humano" para poder actuar "sin riesgos" para asegurar que "su víctima, su presa" no iba a poder evitarlo "ni contar con ayuda".

Tras ese primer golpe, "se desató una carnicería humana solo concebida en la decisión de quienes agredían", sostuvo.

Antes de cerrar sus argumentos, Burlando adelantó que solicitará la pena de prisión perpetua para los ocho acusados, quienes se encuentran presentes en la sala de audiencias de la Cámara de Apelaciones de Dolores, siguiendo de cerca la apertura del debate, sentados en el banquillo con sus rostros con tapabocas y custodiados por una docena de agentas del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

Juicio inició este lunes

El debate inició este lunes, 2 de enero, a las 9:00 en el Tribunal en lo Criminal N° 1 de Dolores. A casi tres años del crimen, los ocho acusados de haber matado a golpes a Fernando Báez Sosa durante la madrugada del 18 enero de 2020, a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell, enfrentan el juicio en su contra. Se los acusa de matar con alevosía y de haber ideado un plan para matar a traición. También se les imputan las “lesiones leves” sufridas por amigos de Fernando, que estaban junto a él la madrugada del crimen.

Pueden ser condenados a prisión perpetua.

Por lo pronto, los rugbiers ya están en Dolores. El domingo a las 8 de la mañana a casi 24 horas del inicio del debate y en medio de un fuerte hermetismo oficial, un móvil del Servicio Penitenciario Bonaerense trasladó a Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Ayrton Viollaz, Blas Cinalli, Luciano, Lucas y Ciro Pertossi hasta la Unidad N°6 de Dolores, a diez cuadras de los tribunales, donde llegaron a las 10, según confirmaron a Infobae fuentes del caso. Hoy lunes por la mañana, dos móviles de traslado fueron dispuestos frente al penal, con personal vestido con equipo anti motín, a la espera de movimientos.

Poco antes de las 8, fueron trasladados a tribunales con un máximo cuidado para que los acusados no sean vistos por el publico o la prensa. Los móviles cruzaron la calle Márquez en dirección a Rico e ingresaron por la zona de estacionamiento del Palacio. Una camioneta blanca fue usada para bloquear la vista mientras subían.

No es la primera vez que los imputados se alojan en la cárcel más antigua de la provincia: ya estuvieron detenidos allí entre el 29 de enero y el 13 de marzo de 2020, antes de que se dispusiera su traslado a la Alcaidía N°3 de Melchor Romero en La Plata.

Aunque todavía no está confirmado si los acusados van a permanecer en Dolores durante el transcurso del debate o si solo van a asistir a la primera y a la última audiencia y, luego, continuarán el proceso por Zoom desde Melchor Romero, fuentes cercanas a la investigación confiaron a este medio que es probable que asistan a todas las audiencias.Desde las primeras horas del domingo, la calle Riobamba al 200, donde se encuentra el ingreso principal del penal de Dolores y a donde trasladaron ayer a los imputados, quedó vallada entre las calles Alberdi y Leandro N. Alem. También fue vallado el palacio de Tribunales sobre la calle Belgrano al 100, entre Márquez y Rico, para asegurar el ingreso de los acusados al edificio.

En la lista de testigos, también figuran Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi -los rugbiers originalmente acusados que luego fueron sobreseídos- y Pablo Ventura, el remero de Zárate falsamente acusado por el asesinato que estuvo preso cuatro días.

Otro nombre que se destaca es el de Gustavo Presman: el perito informático forense de la querella de Sandra Arroyo Salgado en la causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman. Según detalles en la lista, Presman fue citado por la defensa.

Guarino y Milanesi son los últimos dos testigos programados, agendados para la última de las 13 audiencias de declaraciones, programada para el 18 de enero. Fueron requeridos tanto por la querella -liderada por Fernando Burlando y Fabián Améndola, representantes de los padres de Fernando- y de la defensa, a cargo del abogado Hugo Tomei.

Los dos jóvenes oriundos de Zárate recuperaron la libertad tras doce días de encierro en el penal de Dolores, el 10 de febrero de 2020. Al finalizar la investigación penal preparatoria, la fiscal de Villa Gesell, Verónica Zamboni, solicitó que se decretara el sobreseimiento de ambos. En primer lugar, porque las ruedas de reconocimiento en su contra resultaron negativas, como así también las pericias de los teléfonos celulares y los seguimientos de las cámaras de seguridad.

“Lo cierto es que no han podido tampoco ser ubicados, por las secuencias fílmicas, en el lugar directo de la agresión a Fernando, sino solo en inmediaciones y alejados de la víctima”, sostuvo Zamboni en un escrito.

Pero sobre todo, la fiscal valoró que los estudios de ADN realizados sobre sus propias prendas de vestir y zapatillas no encontraron rastros compatibles con las muestras tomadas sobre la víctima. Tampoco había restos de piel de ambos jóvenes bajo las uñas de Fernando Báez Sosa, que llegó a defenderse y, en ese intento, rasguñó a alguno de sus atacantes.

El crimen

De acuerdo con el pedido de elevación a juicio de la fiscal Verónica Zamboni, el crimen de Fernando se produjo entre las 4.41 y las 5 del 18 de enero de 2020, frente al local bailable ubicado en Avenida 3 y Paseo 102, pleno centro de la localidad balnearia de Villa Gesell, frente al boliche bailable Le Brique.

La acusación que recae sobre los imputados sostiene que tomaron la decisión de matar a Báez Sosa y que, para ejecutar el plan, dividieron sus funciones. Así, cinco de ellos (Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Blas Cinalli) fueron a buscar a Fernando, “lo tomaron desprevenido y de espaldas” y “comenzaron a golpearlo en distintas partes del cuerpo”.

Cuando el joven de 18 años cayó al piso, y “aprovechándose aún más de esa situación de indefensión”, le dieron una patada que le provocó la muerte en forma casi inmediata al causarle “un paro cardíaco producido por shock neurogénico debido a un traumatismo de cráneo”.

Mientras todo eso sucedía, los otros tres (Ayrton Viollaz, Lucas y Luciano Pertossi) formaron “una especie de cordón” para impedir que los amigos de Fernando pudieran auxiliarlo y, además, los golpearon varias veces. Por eso, la acusación incluye el delito de lesiones leves.

Fuente: Infobae.

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