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La biodiversidad de los fragmentos de hábitats naturales puede engañarnos

El término «biodiversidad» refleja la cantidad, la variedad y la variabilidad de los organismos vivos.

El término «biodiversidad» refleja la cantidad, la variedad y la variabilidad de los organismos vivos.

A veces nos ponemos contentos y justificamos la fragmentación de los hábitats naturales por pedacitos de bosques, pastizales o humedales que albergan alta biodiversidad. En estos ambientes existen animales y plantas, algunos de ellos bien “exigentes” y adaptados, que cuando cambian las cuestiones ambientales les cuesta adaptarse y se ven afectados. Otros, que son más plásticos y flexibles, a los cuales les resulta hasta beneficioso un poco de alteración y pueden continuar existiendo en ambientes modificados.

Debemos entender que cuando vamos reduciendo los hábitats naturales, los individuos de las diferentes especies que no son tan plásticos se ven obligados a migrar, mueren o se congregan en los hábitats que les queda. Pueden migrar o moverse a otros hábitats si es que estos existen. Quizás el mejor ejemplo sea nuestro emblemático pájaro campana (Procnias nudicollis), o el yaguareté (Panthera onca), o hasta la nutria gigante (Pteronura brasiliensis), por citar algunos animales, o el chachi o helecho arborescente (Alsophila cuspidata) o el palmito (Euterpe edulis). Todas estas especies son bien particulares en cuanto al hábitat y sufren cuando el mismo se modifica. Estas modificaciones hacen que no siempre puedan adaptarse y terminan muriendo, lo que hace que una especie pueda extinguirse o localmente ser extirpada.

floresyplantas.net

Y la extinción es para siempre, y la extirpación local hace que cuando se requiera repoblar el sitio, esto involucra acciones que son altamente costosas, muchas veces como parte de la agenda de restaurar y recomponer el daño que hemos hecho a muchos de los hábitats naturales. Por ello, existen los famosos bancos de germoplasma, donde se guarda al menos parte del material genético, de mucha utilidad por ejemplo en plantas que tienen valor en la alimentación. Hacemos tantos cambios al material genético que muchas veces requerimos ir al material original para restaurar algunas condiciones originales. Ejemplos clásicos son el maíz, el tomate, la papa.

Ahora bien, para el avance de las zonas urbanas, la infraestructura en general (por ejemplo, las represas hidroeléctricas que generan grandes lagos artificiales) y los sistemas productivos (por ejemplo, los cultivos) se requiere hacerlo, o ha ocurrido históricamente, en la mayoría de los casos sobre zonas naturales, y la biodiversidad, fauna y flora existentes, se ven obviamente impactadas y forzadas a que sus poblaciones se recluyan, se aglomeren, se vayan a otro lugar o desaparezcan.

En ningún caso o en casos excepcionales, esas especies que mencioné antes estarán en áreas muy modificadas, nadie verá una planta de palmito en medio de un sojal, o una nutria gigante en un tajamar artificial y con aguas contaminadas, o un chachí en medio de un potrero de ganado, o un pájaro campana en un área sin unos bosques muy particulares. En estos casos las especies desaparecen, se extinguen o se extirpan, desaparece su hábitat y desaparecen ellas. Sin embargo, si los fragmentos de hábitats naturales permanecen muchas de estas especies se refugian allí dándonos una aparente riqueza natural que de alguna u otra manera nos conforma. Sin embargo, es un falso sentimiento de conservación.

Hoy sabemos que estos fragmentos no pueden mantener la diversidad y las funciones originales, ni podrán mantener poblaciones saludables. Un macho de yaguareté tiene un área de campo de 10 km2 mientras que una hembra algo así como la mitad, eso quiere decir que con una masa de bosque con poca transformación podríamos tener un macho de yaguareté cada 10 mil hectáreas y dos hembras, aún pocos espacios de la región oriental podrían tener más de 50 mil hectáreas, esto significa que podrían existir unos 5 machos y unas 10 hembras, en una forma muy simplista de hacer cálculos. Esta superficie además necesita tener el alimento suficiente para mantener esa población. Lo cierto es que estos fragmentos naturales al inicio y por unos años mantienen poblaciones más abundantes por ser los espacios que les queda para refugiarse; pero sin embargo en el corto plazo esto hace que el desequilibrio generado produzca una reducción en masa de los diferentes individuos.

Esto nos indica que no nos dejemos engañar por una alta diversidad en fragmentos ya que esto es una fotografía o una instantánea que engaña ya que con el correr del tiempo, el desequilibrio generado juega en contra de la diversidad y muchos de esos bosques llenos de vida pasan a ser bosques silenciosos, donde solo hay árboles, sin animales. La falta de los animales en esos sistemas ecológicos que han coevolucionado también afectan a las poblaciones de árboles que a la larga también se verán afectados sea porque nadie dispersa sus semillas, sea porque nadie ya los poliniza solo por mencionar unos pocos efectos de nuestro accionar.

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