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Nancy Ovelar: “Si Petta es el espejo donde deben mirarse los docentes, estamos perdidos”

Nancy Ovelar, exviceministra de Educación, quien estuvo al frente del Viceministerio dos meses durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, y por “diferencias insalvables” con el actual ministro de Educación, Eduardo Petta, fue desvinculada del cargo. El fuego cruzado entre ambos aún se mantiene hasta la fecha, incluso, existe actualmente en el fuero civil una demanda contra Eduardo Petta por daño moral.

Las cartera más sensible e importante del Ejecutivo no tiene respiro, con un año pandémico que desnudó gravísimas fallas estructurales en todo el sistema educativo y, sin que se hiciera mucho para revertir la desorganización por falta de gestión del encargado de dicha cartera, sigue en el limbo, en puertas de inicio del año escolar.

El Nacional conversó con Ovelar, exviceministra de Educación, profesional con vasta experiencia en educación, quien relata que en 28 años pasaron más de 20 ministros por educación y cada uno hizo lo que se le ocurrió” y recrimina al actual ministro porque “desaprovechó un año completo para mejorar definitivamente la infraestructura, y no puede decir que no tiene recursos”.

Aquí, la entrevista in extenso:

Los medios de comunicación se han hecho eco de un conflicto entre Ud. y el actual ministro de Educación, abogado Eduardo Petta, ¿podría Ud. contextualizar brevemente cómo está la situación sobre el conflicto?

El conflicto con El ministro Petta se inicia desde el momento que no cumple lo pactado conmigo antes de asumir, con relación al nombramiento de personas técnicas en las direcciones generales del Viceministerio a mi cargo.

Luego, instala un clima de sospecha y desconfianza anunciando semanalmente irregularidades y planilleros sin corroborar antes la veracidad de los hechos que denuncia, cosa que después se fue demostrando porque jamás pudieron dar la lista de los 1200 planilleros que anunciaron con Casañas Levi con tanto aspaviento.

Su falta de seriedad y su carácter mediático irresponsable, la ausencia de espacios para debatir acciones estratégicas eminentemente educativas, sumado a su ignorancia absoluta de los temas pedagógicos se convirtieron en diferencias insalvables.

El clima ya era tenso cuando el día 9 de noviembre del 2018, en lugar de dar una explicación por una publicación que decía: “Petta nombra a una cocinera amiga en el MEC”, inició una serie de acusaciones contra mí, culpándome de la publicación del diario e iniciando una cadena de acusaciones disparatadas contra mi esposo, diciendo que tenía 7 rubros (una infamia aviesa y temeraria, que solo entra en la cabeza de un ignorante de la educación, nadie puede tener 7 rubros, hicieron de todo, finalmente el propio MEC absolvió a mi esposo de tales acusaciones que revelaban un propósito muy claro: destituirme del Viceministerio.

Como las acusaciones que hizo eran tan falsas, como sus credenciales para ser ministro, con mi familia decidimos plantear una demanda por daños en el fuero civil, que actualmente sigue su curso.

¿Ud. cree que el ministro influyó en la decisión del presidente Mario Abdo Benítez para que finalmente la haya desvinculado del Ministerio de Educación y Ciencias?

No solo influyó; lo anuncio públicamente antes que el propio Presidente. Y ese ha sido su comportamiento, por eso un senador lo llamó “El Emperador”. Se coloca por encima de todo y usa la cartera más importante del Estado para honrarse a sí mismo. Pero ese tiempo concluirá, aunque el daño ya esté hecho.

¿Se puede considerar su desvinculación solamente por falta de liderazgo y autoridad del Presidente de la República o también por fuertes inferencias políticas?

Mi desvinculación se dio por diferencias insalvables con el ministro, es decir, tarde o temprano yo sabía que me marcharía. Una persona normal no puede durar en un clima con esos desequilibrios. De hecho, una semana después de asumir ya le había manifestado que en esas condiciones yo revisaría mi permanencia.

En su función como viceministra, bajo la dirección del ministro Eduardo Petta, ¿qué logros concretamente Ud. ha alcanzado en la educación paraguaya?

Estuve como viceministra dos meses, y fue un tiempo para el olvido, es imposible poder incidir de manera importante en tan corto tiempo en una cartera tan compleja, donde, además, la autoridad ponía trabas a todo lo que yo planteaba y ejercía una violencia política contra su viceministra.

Titular del MEC, Eduardo Petta. Foto: MEC

Titular del MEC, Eduardo Petta. Foto: MEC

¿Cree Ud. que este sistema educativo está desfasado y alejado de la realidad educativa moderna?

El sistema educativo debe ser revisado a la luz de los nuevos desafíos actuales.

Se debe hacer una evaluación seria y responsable del proceso de reforma, lejos del discurso político de que “fue un fracaso”, porque la Reforma Educativa en términos filosóficos y curriculares planteaba un modelo ideal que, sin embargo, nunca llegó al aula.

Muchos de los reclamos que se hacen hoy están planteados en los documentos la reforma y, sin embargo, la gente no lo sabe.

Por ejemplo, la adecuación curricular,con un currículo que responda a las diferentes realidades del país, eso ya se propuso en la reforma, que no se haya hecho es otra cosa.

La educación paraguaya debe ser motivo de un pacto social y político, que garantice que se respeten los procesos, porque en educación se necesitan procesos ininterrumpidos de 20 o 30 años para ver resultados.

Eso no tuvimos, en 28 años pasaron más de 20 ministros por educación y cada uno hizo lo que se le ocurrió, se deshicieron equipos de técnicos que costó formar, y hoy el MEC es una Torre de Babel, desconectada de la escuela que es el escenario del cambio, y los docentes, que son los principales actores, no tienen referentes.

¡Si Petta es el espejo donde debe mirarse al maestro para recuperar la esencia del SER EDUCADOR, estamos perdidos! ¡Es una tragedia!

Actualmente, Paraguay sigue con cerca de 6.0 % de analfabetismo (con tendencia en alza) y 80 % de analfabetismo funcional, ¿por qué a estas alturas se sigue con ese porcentaje, y cómo Ud. cree que se podría revertir estos porcentajes?

Por supuesto que se puede revertir, con políticas claras y gente que sabe al frente de las direcciones encargadas. Hoy está cualquiera. Cualquiera que le sirva al ministro para sus propósitos de vanagloriarse. Y trepadores y chupamedias sobran en los ministerios.

La pandemia nos ha estancado y nos ha aislado de toda actividad educativa; ahora, a días del inicio de clases a nivel nacional y con grave deficiencia estructural, ¿qué le recriminaría Ud. al actual ministro?

Le recrimino que desaprovechó un año completo para mejorar definitivamente la infraestructura, y no puede decir que no tiene recursos. Su falta de escrúpulos para afirmar una cosa por otra y engañar a la gente. Y su falta de conexión con la realidad. Vive en su burbuja. Y culpando a otros siempre de su incompetencia.

En su opinión, ¿es acertada la decisión de iniciar las clases presenciales y exponer a docentes, escolares, estudiantes, personal administrativo y de servicio a un contagio masivo del covid-19?

Es temeraria la idea de hacer clases presenciales cuando más niveles de contagiados hay en el país. Es una contradicción.

Lamento que la infraestructura no se haya mejorado y que no haya propuestas para reducir la brecha digital y el acceso a Internet y dispositivos tecnológicos tanto de maestros como de estudiantes.

Si la educación es pública y gratuita, y debe darse por internet, el acceso a este también debe ser gratuito. ¿Cómo es que los maestros y padres deben gastar en megas de paquetes de internet para poder acceder a las clases?

Considerando su curriculum, en que se destacan su preparación académica y su vasta experiencia en educación, y por sobre todo una profesional con conocimiento pleno de nuestra realidad educativa, ¿cómo Ud. hubiera abordado esta situación?

¿Qué haría en educación?

En primer lugar, me informaría e informaría a la sociedad acabadamente de las condiciones de cada sector de la población de estudiantes y docentes; en cuanto al uso y acceso a materiales tecnológicos, infraestructura y equipamientos.

Flexibilizaría las propuestas según cada realidad con indicaciones claras de qué y cómo hacer cada cosa. Desde el desarrollo hasta la evaluación de los aprendizajes.

Priorizaría áreas como la lectura, arte, la educación física y pautas para el manejo de las emociones, que son temas muy necesarios que no necesitan tanta parafernalia tecnológica. Con orientaciones claras se puede estar teniendo a todo el país leyendo prendidos a algunos cuentos nacionales o a retos artísticos o rutinas físicas o recibiendo pautas de cómo manejar las emociones que se desbordan en niños y adultos, con el aislamiento.

Iniciaría procesos de adquisición de software de contenido y entrenaría a los docentes a producir sus propios contenidos digitales.

Priorizaría la conectividad para todas las escuelas, actualmente hay más de 8.000 instituciones y solo1.000 tienen acceso a Internet (según la versión oficial). No llega al 15 %.

Apuraría el proceso de transformación educativa, que ya lleva 4 años sin plantear propuestas claras.

Este es el contexto ideal para hacer las transformaciones en el sistema educativo, tanto en el currículo, en la infraestructura física y tecnológica, en la formación docente.

Hoy nos preguntamos un montón de cosas que son disparadoras de toda transformación:

¿Cuál es el rol docente?

¿Se puede prescindir de los maestros en ambientes virtuales?

¿Cuáles son los límites y potencialidades de la tecnología?

¿Cómo es la educación que queremos?

¿Cuáles son los principios orientadores de la educación que queremos?

Finalmente, espero que las autoridades entiendan que la oportunidad es histórica y el cambio no se puede hacer por decreto ni por resolución. Se debe buscar la participación y el consenso de los actores involucrados.

Y fundamentalmente respetar a los que saben de la materia e involucrarlos.

Como reflexión final, ante este panorama ¿cuál es su impresión actual de la educación paraguaya?, ¿avanzaremos alguna vez o seguiremos aletargados en el tiempo?

En educación podremos avanzar solo si invertimos lo que debemos invertir como país en el área; ¡si hacemos un pacto político y social y respetamos a los que saben, si generamos un proceso de revalorización nacional del magisterio y hacemos que los mejores quieran ser maestros! ¡Y sobre todo, si somos capaces de mantener una política pública en el tiempo y no empezar todo de nuevo con cada gobierno!

 

*Nancy Ovelar es Magíster en Política Educativa por la Universidad Alberto Hurtado de Santiago de Chile, Lic. en Ciencias de la Comunicación y Profesora de Educación Primaria.

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