Los fiscales Diego Arzamendia, Francisco Cabrera y Fabiola Molas, formularon imputación contra seis detenidos en el marco de la operación Dakovo, en la que se dieron allanamientos simultáneos tras un trabajo conjunto entre Paraguay, EE. UU. y Brasil contra el tráfico de armas.
En ese contexto, los imputados en Paraguay fueron: Paulo Cesar Fines Ventura, Rodolfo Rodrigo Samaniego Lezcano, Victorino Gómez Paredes, el Gral. (S.R.) Jorge Antonio Orué Roa, el Cnel. Bienvenido Santiago Fretes González y el Gral. (S.R.) Arturo Javier González Ocampo. Estas personas quedan actualmente a cargo de la jueza Lici Teresita Sánchez.
Por su parte, los detenidos con fines de extradición a Brasil: María Mercedes Ocampos, Eliane Marengo, Manuel Antonio Gómez, Arnaldo Cubas, Ángel Flecha, Aldo Cantero, Ricardo Morra, Julio Cubas, Josefina Cuevas y Cinthia Turro están actualmente a cargo del juez Gustavo Amarilla.
Las investigaciones en curso en nuestro país fueron articuladas con el Grupo de Investigaciones Sensibles, de la Policía Federal de Bahía - GISE/SR/PF/BA, lo que permitieron descubrir un complejo y multimillonario tráfico ilícito de armas de fuego desde Europa hacia América del Sur.
Según los datos investigativos, una empresa ubicada en Asunción, Paraguay, sería la responsable de importar miles de pistolas, rifles y municiones de varios fabricantes europeos con sede en Croacia, Turquía, República Checa y Eslovenia.
Las armas eran importadas desde Europa a Paraguay, donde serían borrados los seriales y revendidas a grupos de intermediarios que operaban en la frontera entre Brasil y Paraguay, para ser distribuidas a las principales facciones criminales de Brasil dedicadas al tráfico internacional de drogas y con fuerte presencia en ambos países.
Se estima que desde el inicio de las investigaciones, la empresa investigada habría importado alrededor de 43.000 armas para Paraguay, moviendo alrededor de R$ 1,2 mil millones de reales en 3 años. Durante este período se realizaron en territorio brasilero 67 incautaciones, totalizando 659 armas identificadas, las incautaciones fueron realizadas en 10 estados de la federación: Río Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná, Mato Grosso do Sul, São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Espírito Santo, Bahía y Ceará.