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Opinión

El negocio de las tesis, una falta a la ética que se recrudece

Alberto Yanosky

Alberto Yanosky

Con la proliferación de Universidades e Institutos que ofrecen especializaciones y posgrados de dudosa calidad, parece haberse incrementado el negocio de las tesis y las orientaciones o tutorías que todo tesista necesita. Mientras continuemos con esa dudosa calidad, preferiremos que nuestros profesionales se formen en el exterior en una Academia que respete los estándares internacionales y no acepte, haga caso omiso o hasta promocione, las faltas a la ética.

Y quiero centrarme en dos temas en particular, la tesis en sí, y ese profesional que acompaña al tesista en ese proceso para obtener el nivel profesional o académico deseado. La tesis tiene dos propósitos fundamentales, por un lado, demostrar que quien la prepara está listo para trabajar e investigar independientemente; por otro, queda claro que se busca confirmar que domina las destrezas necesarias para comunicarse efectivamente con la comunidad académica y científica, y en particular comunicar los resultados de una investigación.

La disertación de maestría o de doctorado, como también las de grado, tiene también como meta hacer una contribución original, inédita y significativa al área de la investigación. Es importante entender que una tesis refleja el máximo esfuerzo de un estudiante y su compromiso con la excelencia académica. Si bien la tesis es una carta de presentación para continuar con otros estudios, es importante recordar que es un requisito académico que rara vez, si ocurre, supera el 10% de los créditos académicos para alcanzar el diploma buscado.

Tanto el grupo de asesores, directores o consejeros al igual que el nombre de los miembros del jurado están en juego al validar y certificar con sus firmas que leyeron cuidadosamente el documento y que aprueban su contenido. Cualquier falta a la ética y las buenas prácticas debe recaer sobre quienes permiten que alguien se presente a “disertar”, es como la responsabilidad que tenemos con nuestros hijos hasta tanto obtienen el “certificado de mayor de edad”.

No hay nada malo con brindar servicios profesionales en diferentes áreas que conciernen a la elaboración un de trabajo de investigación, o una tesis, ya que cualquiera de nosotros necesita apoyo para hacer análisis estadísticos, revisión lingüística, y hasta colecta de la información; pero el trabajo intelectual de analizar los datos e insertar ese conocimiento (ya que es siempre eso, “conocimiento” para cerrar una brecha en algo que no se conoce) en las matrices disciplinarias es responsabilidad del estudiante y quien lo dirige o asesora u orienta. Y nos ofende y nos hiere que se ofrezca el servicio de “hacer tesis” o “atender a ese desagradable paso de tener que hacer una tesis”.

Ese negocio, a veces promovido por los mismos intereses de quienes están en situaciones de poder, ensucia, embarra las buenas prácticas profesionales y afecta a esos profesionales que se están formando. Además, por más que el estudiante para defender algo que no hizo sino pagó por ese servicio, estos trabajos por solicitud acarrea plagio y otros fraudes y faltas graves, que empeoran la situación nacional. Es esta una de las razones por las cuales gran parte de las tesis nacionales no logran ser publicadas en revistas especializadas, ya que carecen de la solidez y consistencia que requieren los mínimos estándares internacionales.

Y me formé en ambientes en donde el ser “director” de una tesis es un gran honor, un honor haber sido elegido por el estudiante y un honor ser aceptado en ese rol por la Universidad, y mi experiencia internacional siempre me ha mostrado ese rol de la dirección o co-dirección de una tesis. En nuestro ambiente se usa asesor u orientador, como si el estudiante fuese alguien que viene ya formado, tiene solidez, y no necesita del estado del arte en la disciplina, entonces se embarca en una investigación y ese profesional sólo asesora u orienta. Gran error, ya que uno de los problemas es precisamente ese, se preparan tesis que no tienen los mínimos análisis del conocimiento, ni de las hipótesis, con mucha fragilidad metodológica y de análisis de datos.

Y además, se le pone un monto a esta asesoría que en muchos casos “desangra” a los estudiantes (como me dijera una respetada académica) ya que deben interactuar con alguien que les cobra por cederle ese honor de “orientar o asesorar” una tesis. Quienes son investigadores y lo demuestran con su accionar, tienen normalmente un rol “hasta obligatorio” de formar recursos humanos, y se nos evalúa por eso. Es nuestra obligación asesorar, orientar o dirigir otros profesionales para acompañarlos por ese desafiante camino de la investigación. No es ético cobrar por este apoyo que al final de cuentas nos da más “créditos” a nuestro profesionalismo.

Y como quienes normalmente tienen su trabajo asegurado y deben hacerlo, o están obligados a hacerlo, se llenan de una cantidad de estudiantes a quienes asesoran en sus tesis, que también son poco creíbles, transformándose en profesionales que firman tesis, sin revisarlas, sin acompañar a los estudiantes y largándolos el ruedo sin las mínimas competencias para hacerlo. Para esos que llenan sus currículos con asesorías de tesis, también mi llamada de atención por estar faltando a la ética.

Está en quienes somos éticos y queremos excelentes profesionales para el desarrollo del país, que eliminemos las malas prácticas, no fomentemos el inepto negocio de la hacer tesis, y acompañemos a nuestros estudiantes en esa desafiante tarea que crear conocimiento a través de la investigación.  De a poco debemos ir eliminando estos endemismos nacionales (los únicos que aceptaría remover) que nos daña, nos hace menos competitivos y nos obliga a mirar hacia el exterior cuando necesitamos mejorar en nuestro comprometido cometido nacional.

1 Comment

1 Comentario

  1. oscar chamorro

    6 de junio de 2021 at 14:21

    Con respecto al Tema: El Negocio de la Tesis….
    Mi Comentario: En 1er. lugar: el Articulo mencionado comienza con una Generalización!
    Habla de Tesis para la Conclusión del Nivel Universitario! Otro: para el Nivel de Maestrías y Doctorados! Ocurre que analizando el Nivel Universitario, se tiene que el Inicio del Problema se debe SABER que NO todas las Facultades de la Universidad Nacional de Asunción exigen: La Tesis o Tesina (creo que este Titulo esta mejor empleado) o Carpeta Final de Grado ) como es en Arquitectura – UNA) y MAL se emplea del Termino de Tesis! )este termino solo se debe USAR para el Caso de Maestría y Doctorado o Ph. D.
    – Otra Grave problema que se debe Resolver en algunas Facultades de la UNA: que es la Falta de Entrega de una Tesina o Monografia de Investigación sobre un Tema de la Carrera! y esto Ocurre con las Carreras de: Derechos y Escribania de la UNA!…
    Y ahora quieren saber porque hay muchos Abogados,egresados la Mayoría de la UNA: Cerca de 60.000!
    Porque es la Carrera Profesional MAS FÁCIL de Cursar y Terminar! Es porque NO HAY EXIGENCIA de entregar al Final de la Carrera una Tesina o Monografia de Investigación!
    Prueben_ Desde el MOMENTO en que se exiga al Final de la Carrera, presentar una Tesina o Monografia de Investigación, verán como DISMINUYE la Cantidad de Estudiantes para la Carrera de Derecho o de Medicina UNA!
    Es todo pòr el Momento… Gracias y un Saludo….

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