Connect with us

Opinión

¿Tienen o no tienen “fueros” el Presidente y el Vicepresidente?

“Fueros”, “inmunidad”, etc., son términos para referirse a privilegios que ostenta un cargo en el sistema republicano de gobierno instaurado por la Constitución de 1992.

Estos privilegios pueden referirse a un trato especial frente a los procesos de justicia (inmunidad procesal) o frente a los procesos administrativos (inmunidad del cargo).

En otras palabras, las personas que poseen dichos privilegios reciben un tratamiento diferente frente a los procesos judiciales o frente a los procesos administrativos.

Muchas veces ha surgido la pregunta de qué significa, en la práctica, que alguien tenga “fueros” o “inmunidad”.

Ha surgido también la pregunta de si el Presidente o el Vicepresidente tienen “fueros” o “inmunidad”. Desafortunadamente, no se le preguntó al texto de la Constitución.

Y es que la Constitución, a lo largo de sus 291 artículos (y en los 20 artículos de sus “Disposiciones finales y transitorias”) guardó sospechoso silencio sobre si el Presidente de la República y el Vicepresidente poseen “fueros” o “inmunidad”.

El silencio de la Constitución pudo haber sido intencional; pudo haber sido un desliz. Independientemente del motivo, fue silencio al fin.

Lo importante es que se debe tener siempre en cuenta que en el Derecho Constitucional (y a fortiori en el Derecho Público) rige el principio de legalidad de la constitución, que se resume en “todo lo que no está expresamente previsto por la constitución, está prohibido (por la constitución)”.

De hecho, la existencia misma de un Estado de Derecho (y el Paraguay es un Estado de Derecho, ver art. 1 CN) depende del apego de los Poderes del Estado al principio de legalidad.

La Constitución no dice absolutamente nada sobre este tema respecto al Presidente y Vicepresidente.

Sin embargo, la Constitución sí contempla las inmunidades de los parlamentarios del Poder Legislativo en el art. 191 (“De las inmunidades”); las inmunidades de los magistrados judiciales en el art. 255 (“De las inmunidades”); de los Ministros del Poder Ejecutivo (que no pueden ser privados de su libertad, excepto en los casos previstos para los miembros del Congreso) en el art. 241 (“De los requisitos, de las incompatibilidades y de las inmunidades”); de los miembros del Consejo de la Magistratura en el art. 263 (“De los requisitos y la duración”); para el Fiscal General del Estado en el art. 267 (“De los requisitos”); del Defensor del Pueblo en el art. 278 (“De los requisitos, de las incompatibilidades y de las inmunidades”) y para el Contralor y Subcontralor en el art. 284 (“De las inmunidades, de las incompatibilidades y de la remoción”).

Como se puede ver, si los Convencionales Constituyentes guardaron silencio respecto a las inmunidades del Presidente y del Vicepresidente de la República, mientras detalladamente se esforzaron por limitar expresamente las inmunidades de cargos públicos de inferior impacto republicano como de los miembros del Consejo de la Magistratura o del Defensor del Pueblo, parecería ser entonces que guardaron silencio con una determinada intención.

Demasiado detalle existe en la Constitución en la contemplación de inmunidades para casi todos los cargos públicos de relevancia, por lo que sostener que fue simplemente una “negligencia” o un “olvido” no tiene mucho sentido.

Cabe resaltar que esta misma problemática fue tema de tensión también en la República Argentina, cuando se especulaban los fueros (o la falta de ellos) del Vicepresidente (por esos momentos Cristina Fernández de Kirchner –“CFK”- era candidata a Vicepresidenta, y Alberto Fernández el candidato a Presidente, lo cual se materializó más adelante).

Pero a diferencia de Argentina, que sí cuenta con una Ley de Fueros vigente (del año 2000), el Paraguay no cuenta con una ley sobre este tema (la antigua Ley de Fueros del año 1955 ya había sido tomada como derogada por un dictamen de la Dirección Jurídica de la Cámara de Senadores allá por el 2016 https://www.ultimahora.com/declaran-interes-la-difusion-ley-derogada-n2774159.html).

Pero no se debe olvidar lo que decía Robert L. Stevenson “las mentiras más crueles son dichas en silencio”.

Click para comentar

Dejá tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Los más leídos

error: Content is protected !!