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Opinión

Chile, la sana envidia

Uno

Conocí Chile estando en Tacna, ¿cómo es eso? Pues vivía a inicios del ’87 en dicha ciudad fronteriza con Arica. Me encontré con una cantidad insólita de chilenos, que vivían allí o iban de compra los fines de semana. Interactué con muchos de ellos. Pero lo que más me llamó la atención fueron los productos chilenos. Eran superiores a los nuestros, más grandes, más baratos y de mejor calidad.

Había conocido, un año antes, Santiago de Chile. Era una urbe más prospera y desarrollada que Asunción. Probé las mejores empanadas del mundo. Lejos.

Dos

“Friedman solo se refería al crecimiento con estabilidad, que Chile alcanzó en los años ’80, mientras el estancamiento y la inflación atormentaban al resto de Latinoamérica”. Daniel Alciro. Analista liberal.

En 1975, Milton Friedman había convencido a Pinochet de aplicar un liberalismo a ultranza, en un país que sufría una hiperinflación. Los encargados de la cartera de Economía (los Chicago Boys) pusieron manos a la obra: reducción del gasto público, privatización de las empresas públicas, reducción del proteccionismo y fomento de la inversión privada. En otras palabras, aplicó un programa de shock para reducir la inflación.

Dícese que, en 1985, Martin Buchi profundizó el modelo. Privatizó el resto de empresas estatales, sin transparencia alguna, perjudicando enormemente al Estado; siendo la oligarquía chilena la gran beneficiada.

Eso sí, firmó Tratados de Libre Comercio con EE.UU., Europa, China y Corea antes que cualquier otro país latinoamericano. El cobre, la manzana y el vino chilenos eran las estrellas de la economía.

A esto, Milton lo llamó “El milagro chileno”.

Tres

“EattheRich” Graffiti de las protestas de 2019

Todo estalló en 2006 con la Revolución de los Pingüinos, que exigía una educación gratuita, algo que no existe en el país vecino. Sí, fueron solo alumnos de secundaria y paralizaron el país. Más de medio millón de estudiantes se acoplaron a la manifestación. De ahí salió Boric, el actual presidente.

Si bien, Chile es uno de los países con mayor Ingreso Per Cápita, esto no es suficiente como termómetro de bienestar real y la fragmentación socio-económica de un país.

“Si el proceso liberalizador hubiese ido acompañado por una mayor competencia económica, el bienestar resultante habría sido mucho mayor. Aquí la riqueza se ha quedado en unas pocas manos”. Gonzalo Martner político chileno.

Una clase media, descontenta, apoyó las protestas de 2019. La canasta familiar es cara, se llega incluso a comparar con las de países europeos.

En 1980, las AFP prometieron una jubilación digna. Muchos profesionales aportaron año a año. Recién se jubilaron esta década y el problema es lo que recibieron: la tercera parte de lo que ganaban. ¿Es eso justo? ¿Quién realmente se beneficiaba con las jubilaciones?

Esto fue otro de los caballitos de batalla de las protestas de hace dos años. Salieron más de 600.000 personas a las calles.

Igualmente, reclamaron una nueva Constitución. Y se llamó a una Asamblea Constituyente que reemplazara la Constitución de la Dictadura.

Todo lo hizo el Pueblo. Eso es Democracia Activa.

Cuatro

“Hoy es un día alegre para Chile, porque ya sabemos que amor es amor. Las personas somos iguales y al ser iguales tenemos los mismos derechos”. Jaime Bellolio, portavoz del Gobierno de Piñera.

En 2004 no existía en Chile la Ley de Divorcio –increíble, ¿no?– y el aborto estaba prohibido en todas sus causales. Hoy todo eso es posible en Chile.

En mayo de 2004, la Corte Suprema determinó que la jueza Atala no podía tener la custodia de sus tres hijas, por ser lesbiana y vivir con su pareja. Fue el primer caso, de estas características, que se conoció en la opinión pública chilena y encendió el debate. Las niñas tenían tres, cuatro y ocho años cuando la Justicia se las quitó y entregó al padre, el exesposo de la magistrada, que la acusaba de no estar capacitada para ejercer su maternidad por ser homosexual. Las dos pequeñas todavía dormían con ella y la menor usaba pañales por la noche.

Es el noveno país en América en legalizarlo.

A raíz de las protestas, Piñera destinó un punto del PBI en cheques para el 90 % de la población, en medio de la pandemia.

Al inicio de la misma, ordenó al subsecretario de Relaciones Económicas (el abogado Yañez), en mayo de 2020, que se dedique a cerrar trato con laboratorios. Antes de la llegada de la primera dosis de la china Sinovac, el presidente habló, cara a cara, con Xi Jinping para evitar la burocracia. Lo logró. Antes que cualquier país latinoamericano vacunó al 50 % de su población. Mientras tanto, Marito seguía esperando las vacunas –que compró de un solo proveedor– que no vinieron. En tanto, miles de paraguayos morían por falta de vacunas.

Y sí, envidio a los chilenos. Tal como en 1987.

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