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Opinión

El alcance jurídico del secreto bancario

El secreto bancario implica necesariamente que algo se mantenga en secreto, es decir, en confidencialidad, de parte de las entidades financieras, entre ellas, los bancos.

Ahora bien, por definición, “secreto” es una información que no es accesible al público o a terceros, pero que alguien la posee, alguien que efectivamente maneja dicha información, y está interesada o en que dicha información no salga a la luz. De lo contrario no sería un “secreto”.

¿Qué es el secreto bancario?

El secreto bancario es una herramienta que permite a los bancos y otras entidades del sistema financiero guardar reserva sobre ciertas informaciones relativas a las operaciones de sus clientes (personas físicas y jurídicas).

En derecho paraguayo, secreto bancario es el deber de parte de las entidades del sistema financiero (y sus directores, órganos de administración y fiscalización y trabajadores) de no suministrar información alguna sobre las operaciones de los clientes de dichas entidades financieras, salvo autorización escrita de dichos clientes (art. 84, ley 861/1996).

Hay varias teorías que intentan explicar el origen del secreto bancario. Una teoría pregona que la actividad bancaria desde sus inicios se desenvuelve en gran medida de acuerdo a los usos y prácticas (o sea la costumbre) y que parte de dicha “praxis” bancaria consiste en brindar total confianza a los clientes de una entidad bancaria, guardando absoluta reserva de sus actuaciones.

Otra teoría, denominada teoría contractual, busca explicar que el deber de secreto bancario surge como consecuencia del contrato que existe entre el cliente y el banco. Otra teoría, la teoría del interés público económico y del interés privado, argumenta que el deber de secreto bancario en realidad busca tutelar dos bienes: uno público (la confianza en el sistema financiero in totum) y uno privado (el derecho a la intimidad, garantía constitucional).

Pero a nuestro criterio, una teoría que se acerca más a la forma del derecho paraguayo es la teoría del secreto de la actividad comercial. Dicha teoría argumenta que ciertos secretos comerciales son protegidos por la ley y (en algunos Estados) hasta por la Constitución. Esto es lo que ocurre en derecho paraguayo, pues el “deber de secreto bancario” no se encuentra en el Código Penal, o sea su violación no está sancionada por una pena en el Código Penal. Pero en dicha norma sí se contempla al “secreto de carácter privado” (y ahí entran el secreto profesional, el secreto industrial o empresarial y el secreto comercial) en su art. 147.

La clave está en el inc. 2) del art. 147: el que revelara un secreto ajeno “respecto del cual le incumbe por ley o en base a una ley una obligación de guardar silencio”. Como se vio, el art. 84 de la ley 861/1996 “General de Bancos, Financieras y otras entidades de crédito” establece sin preámbulos dicha obligación de guardar secreto. Ergo, si se viola el secreto bancario, se viola la ley penal.

¿El secreto bancario… es absoluto? ¿Tiene límites?

Si bien el secreto bancario alcanza a todas las informaciones en poder de las entidades del sistema financiero que se refieran a las operaciones de sus clientes, en derecho paraguayo (y en la mayoría de otras jurisdicciones) el secreto bancario nunca es absoluto y tiene límites. En nuestro derecho, esos límites al secreto están establecidos por ley.

Las excepciones al deber de secreto (o sea cuando está permitido divulgar informaciones relativas a los clientes de parte de entidades del sistema financiero) fueron ampliadas con la llegada de la ley 5787/2016 “De modernización y fortalecimiento de las normas que regulan el funcionamiento del sistema financiero paraguayo”, que modificó al art. 86, agregando entre las excepciones ya existentes a los bancos y entidades financieras las siguientes:

  1. La Subsecretaría de Estado de Tributación (SET)
  2. La Dirección Nacional de Aduanas (DNA)
  3. La Fiscalía General del Estado y los agentes fiscales que conforman el Ministerio Público
  4. La Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero y Bienes (SEPRELAD)

Sin embargo, esto cambia un poco cuando se trata del Banco Central del Paraguay, que tiene un deber de secreto diferente, pues el art. 6 de ley 6104/2018 “Que modifica y amplía la ley N.º 489/1995 Orgánica del Banco Central del Paraguay” reza: “Las informaciones, los datos y documentos de terceros que obren en poder del Banco Central del Paraguay, en virtud de sus funciones, son de carácter reservado, salvo que la ley disponga lo contrario”. La clave es desentrañar el significado de la palabra “terceros”.

Por supuesto, el deber de secreto bancario de parte del BCP también cuenta con excepciones (art. 7 ley 6104/2018):

  1. Las informaciones que el mismo BCP publique en ejercicio de sus funciones
  2. Los informes requeridos por autoridad judicial competente en virtud de una resolución dictada en juicio
  3. Las informaciones que requiera la Contraloría General de la República (CGR)
  4. Las informaciones referentes a entidades de crédito declaradas en quiebra
  5. Las informaciones solicitadas por las Cámaras del Congreso
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