El actual intendente de Asunción y precandidato colorado a la intendencia, en meses de gestión y a pesar de querer vender una imagen de "nuevo político" viene demostrando prácticas que demuestran lo contrario.
Desde asumir el ejecutivo municipal tras la destitución de Mario Ferreiro, Nenecho ubicó alrededor de 300 personas sin concurso. Ya como presidente de la junta municipal tuvo estas prácticas ubicando a 132 nuevos funcionarios. En total existen más o menos 430 funcionarios contratados o nombrados por Nenecho en la municipalidad que actualmente actúan como operadores políticos de la campaña del intendente.
En todo momento, Nenecho habla de la importancia de contribuir con el municipio a través del pago de impuestos, sin embargo, no tiene reparos en seguir contratando gente para una institución superpoblada, cuyos funcionarios se llevan sólo en sueldos más de 6 millones de dólares de forma mensual.
Esto representa más del 40% de su presupuesto total. La campaña política y la inminente llegada de las internas partidarias sólo están posibilitando que Nenecho siga ubicando operadores en la municipalidad, y entre abril y mayo de este año se sumaron varias decenas de nuevos funcionarios.
Otro de los puntos resaltantes de la práctica política de Oscar Rodríguez es su constante apelación a la mentira. Basta con observar su promesa de no candidatarse a nada o la que aseguraba el municipio asunceno adquiriría 500.000 dosis de vacuna contra el Covid-19.
Esto último, anunciado hace meses no fue más que una publicidad de campaña, ya que los encargados de importar las vacunas a nuestro país aseguraron que las empresas citadas por Nenecho para el efecto ni siquiera han solicitado un permiso para hacerlo.
Agencia de empleos
En las últimas horas se pudo observar en distintas publicaciones que Nenecho Rodríguez utiliza a la municipalidad como una agencia de empleos para presidentes de seccional que aseguren sus apoyos para la candidatura del intendente. Incluso varios de estos seccionaleros cuentan con antecedentes nefastos dentro de la función pública.
Todo esto se da mientras la ciudad se encuentra olvidada, por un claro desinterés de sus autoridades y una total inoperancia operativa.
Incluso Nenecho amenazó a medios y comunicadores con escribanos si estos publican artículos de investigación que demuestre su mala gestión frente a la municipalidad.
El actual intendente de Asunción se olvidó de gestionar los problemas de la ciudad, se alejó completamente de su discurso inicial y actúa únicamente como candidato desesperado por asegurarse un botín, a través de la clientela, la prebenda y la corrupción.