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Política

Andrés Carrizosa: “Si una sola persona domina el coloradismo se debilitará el partido”

Apenas terminaron las elecciones municipales y ya se visibilizan candidatos para las generales del 2023. Paraguay siempre está en campañas proselitistas, no da un solo respiro a la sociedad que clama por más seguridad, empleos, justicia y otros reclamos que diariamente copan los titulares de los medios de comunicación.

El Nacional conversó con Andrés Carrizosa, (Ph.D) en Ciencia Política. Actualmente Investigador Docente en el Instituto Desarrollo. El Dr. Carrizosa destaca algunos aspectos relevantes de la actual coyuntura política que vive el país.

Tras el turbulento proceso electoral municipal, ¿qué nos ha dejado como experiencia?

Yo no sé si describiría las municipales como turbulentas. Dentro de todo hubo muchísimos cambios entre estas elecciones y todas las elecciones anteriores.  En estas elecciones se utilizó el voto electrónico, se implementó de manera exitosa la lista desbloqueada, y a grandes rasgos los resultados fueron computados y aceptados por todos los partidos políticos que participaron unos días después.  La coordinación logística que el TSJE tuvo que llevar a cabo para poder implementar estos cambios fue impresionante.  Dentro de todo yo creo que la experiencia fue positiva.  Obviamente, hubo irregularidades electorales, compra de cédulas, voto calesita, el voto doble etc. Pero en este momento es difícil saber si el nivel de estas irregularidades es más alto o más bajo que en elecciones pasadas. Pero el hecho que se hayan, a grandes rasgos, aceptado los resultados de las elecciones, hasta por parte de los que perdieron, sugieren que la integridad del proceso sí provee al menos algún nivel de legitimidad para los que participaron.

¿El futuro de la democracia está en las listas completas desbloqueadas? ¿Cuál es su lectura al respecto?

Más allá de la implementación de los cambios por parte del TSJE, que me parece que tuvo una muy buena ejecución, yo cuestiono el desbloqueo de las listas.  Mi propuesta específicamente sería volver a bloquear las listas en las elecciones generales del Senado.  En varios países del mundo se usa diferentes sistemas electorales para las cámaras altas y las cámaras bajas de sus congresos, y esa diversidad de sistemas electorales se utiliza con la esperanza de que las cámaras representen diferentes aspectos de las preferencias de los votantes.  La cámara alta suele ser una cámara más elitista, que provee algo de estabilidad al sistema político, mientras que la cámara baja suele ser más cercana al pueblo y contiene más diversidad de opiniones y más competencia y conflicto.  Yo creo que deberíamos bloquear las listas en el Senado, así esta cámara provee estabilidad al sistema, y provee una representación más directa de las élites partidarias.  En cambio, Diputados sí puede mantener las listas desbloqueadas para que esa cámara represente más las bases de cada partido.

Además de proveer algo de estabilidad, esto también podría crear una especie de “carrera” política, donde Diputados es un mejor lugar para iniciar para los legisladores junior, ya que las listas desbloqueadas proveerían mayor acceso a principiantes y outsiders, pero el Senado sería la cámara dónde son electos los legisladores con más trayectoria y experiencia. Crear incentivos para ese tipo de “escalafón” político, fomentaría que los políticos se dediquen a especializarse en hacer política, y eso, en cambio, proveería una representación más efectiva y técnica también.  Estos cambios deberíamos implementar antes de las elecciones del 2023 porque una vez que se implementa un sistema electoral es muy difícil cambiar.  Esto es porque los políticos que ganan bajo un sistema saben que ese sistema les conviene (ya que por eso ganaron), y entonces se vuelven muy resistentes a cambiar.  Bloquear las listas del Senado en las generales es algo que seriamente deberíamos considerar para proveer estabilidad a nuestra democracia.

Por la ANR pugnaron los movimientos (HC / Añetete) que actualmente tienen el control del gobierno y de la cúpula directiva de ese partido, ¿representarían estos movimientos a la esencia de ese partido?

Los movimientos internos de los partidos tradicionales responden al sistema electoral de listas bloqueadas que veníamos utilizando.  Lo que pasa es que antes utilizábamos listas bloqueadas para las generales y para las internas.  Esto significa que adentro de cada partido se tenían que crear listas (bloqueadas) también, y después estas listas internas conformaban las listas del partido en relación a la proporción de votos que recibió cada lista.  En pocas palabras, la necesidad de competir internamente como listas es lo que lleva a que los partidos desarrollen movimientos internos.

Con las listas desbloqueadas, los movimientos internos seguramente seguirán existiendo, ya que igual en las internas se tiene que competir con listas para recibir una posición en la lista del partido, pero lo que va a cambiar es que con las listas desbloqueadas las divisiones internas de los partidos probablemente se vuelvan más fuertes.  Esto es porque con las listas bloqueadas, se competía durante las internas, pero después en las generales ya todos estaban en el mismo equipo entonces tenían que cooperar como equipo para ganar las generales.  Ahora, con las listas desbloqueadas, los movimientos internos podrán competir en las internas para conseguir un lugar en la lista del partido, pero también podrán competir en las generales por los votos personales que suben o bajan la posición de cada candidato en las listas de las generales. Esto significaría que mientras antes la competencia interna era más fuerte durante las internas, con las listas desbloqueadas las divisiones intrapartidarias van a ser perpetuas, porque en las generales también se puede competir internamente por posiciones en las listas.

Se da un caso muy atípico en nuestra política criolla, la de un “poder” paralelo al gobierno formal constituido, me refiero a la notable popularidad del expresidente Horacio Cartes, ¿a qué factores responderían este fenómeno?

Esto es un fenómeno que ocurre constantemente en América Latina realmente.  En Colombia, por ejemplo, Álvaro Uribe sigue teniendo mucha influencia a pesar de que no es más presidente hace tiempo.  En Argentina, Cristina Fernández sigue teniendo mucha influencia también.  En Brasil, Lula sigue teniendo mucha influencia en la política también—y hasta va a re-postularse en las próximas elecciones parece.  La diferencia es que, en Paraguay, los partidos, y especialmente el Partido Colorado, están mucho más institucionalizados que los partidos en Colombia, Argentina y Brasil, entonces los personalismos al largo plazo se dificultaron más—al menos históricamente.

Que una sola persona termine dominando al Partido Colorado podría debilitar al partido a la larga, ya que lo que es bueno para una persona no necesariamente es bueno para el partido como un todo—y también podría tener repercusiones en la competitividad del partido.  La última vez que una persona tuvo un control excesivo del partido pudo haber sido durante la presidencia de Nicanor Duarte Frutos, cuando el expresidente era presidente de la Nación y del partido al mismo tiempo—al menos momentáneamente hasta ceder su presidencia del partido.  En todo caso, ese ejemplo demuestra como un personalismo excesivo puede debilitar al partido.  La facción de UNACE ya había salido del partido, pero no mostraba ningún interés de devolverse a un partido controlado por una sola persona.  En segundo lugar, el personalismo no funciona al largo plazo por los límites que la constitución le pone a la reelección.  Al largo plazo el partido sí o sí tiene que abandonar a sus líderes personalistas porque necesitan buscar nuevos líderes para las próximas elecciones.

Finalmente, algo que se puede notar es que los votantes castigan a los que intentan promover demasiado el personalismo.  En el 2008 Duarte Frutos fue castigado con una derrota electoral del Partido Colorado como un todo.  En el 2018, Horacio Cartes fue castigado con una derrota del movimiento HC dentro del Partido Colorado.  Depender demasiado de una sola persona, entonces, no es estratégico para el partido como un todo.

El Paraguay vive en una eterna campaña proselitista, ahora, a un año y medio de las generales, los candidatos ponen en marcha los motores, ¿qué tan perjudicial es este hecho para la salud política del país.

Las campañas en sí no son negativas, porque es una manera en que el político provee información sobre lo que busca hacer por el votante.  Los votantes necesitan esta información para poder decidir entre los candidatos disponibles, y este intercambio de información es positivo para la democracia.  Lo que pasa es que las campañas cuestan plata, y en cuestiones de conseguir plata para las campañas lo que inequidades, injusticias e incentivos perversos aparecen.

¿De dónde viene la plata para las campañas? ¿Quiénes reciben y controlan esos fondos?  Éstas son las preguntas que deberíamos estar haciéndonos.  Son preguntas muy complejas para abordar en detalle en este momento, pero me gustaría hacer un comentario sobre los subsidios partidarios.

Los subsidios partidarios muchas veces son atacados como alguna forma de corrupción donde los partidos políticos se auto-otorgan dinero para llenarse los bolsillos.  Pero en realidad que los subsidios partidarios son de extrema importancia para mantener la integridad de los partidos políticos. ¿Por qué es esto?  Porque, como mencioné arriba, los políticos sí o sí van a hacer campaña política, y para hacer eso sí o sí necesitan dinero.  Los subsidios partidarios se aseguran que el dinero que utilizan los partidos para las campañas es dinero “limpio” y “sin condiciones.”  Es decir, los partidos reciben subsidios según la cantidad de escaños que reciben en el legislativo, entonces eso promueve que los partidos busquen agradar lo más posible a los ciudadanos, para poder conseguir sus votos, para recibir escaños y maximizar sus subsidios, y así sucesivamente.

Si se eliminasen los subsidios partidarios, los políticos igual tienen que hacer campaña e igual necesitan dinero para hacerlo.  Pero si no hay subsidios, ¿de dónde viene la plata?  Seguramente vendría de intereses económicos—legítimos e ilegítimos—que proveen fondos para las campañas con condiciones.  Entonces los incentivos no son tan buenos, porque al final los políticos pueden preferir representar los intereses económicos de los que proveen fondos para las campañas y no tanto los intereses de los votantes.

En pocas palabras, los subsidios partidarios son importantes porque aíslan a los partidos de los intereses económicos y permiten una mayor comunicación entre los partidos y los votantes.  No se deberían eliminar los subsidios económicos, pero sí se debería buscar formas de limitar y controlar las contribuciones privadas de los intereses económicos a los partidos políticos (y a candidatos individuales) para limitar los efectos negativos que la necesidad de fondos para las campañas podría crear.

Se lee en los medios que actualmente el Paraguay tiene características de un estado fallido, ¿cómo lo vislumbra esto Ud.?

No me parece que Paraguay es un estado fallido para nada.  Claramente tiene sus limitaciones, en especial en relación a la lucha contra el contrabando, la lucha contra el narcotráfico, etc.  Pero los estados fallidos son mucho más caóticos de lo que experimentamos en Paraguay.

En relación al contrabando, hay que tener en cuenta también que es imposible que Paraguay, sólo, pueda resolver este problema.  El contrabando es un problema regional, que resulta de las distorsiones de precios de ciertos productos.  Brasil y Argentina son economías grandes y extremadamente proteccionistas, mientras que Paraguay es una economía chica y bastante abierta.  El contrabando, entonces, es un resultado directo del proteccionismo de nuestros vecinos, ya que el contrabando lo que busca es obviar este proteccionismo de manera informal.  Lo mejor que podríamos hacer para reducir el contrabando es crear un tratado de libre comercio con nuestros vecinos, ya que, si es que eliminamos el proteccionismo, la mayoría de lo que hoy es contrabando simplemente sería comercio.  Pero Paraguay, solo, no puede eliminar el proteccionismo de Argentina y Brasil ya que ellos tienen soberanía.  Entonces los factores que contribuyen al contrabando no sólo son culpa del Paraguay, y tenemos que buscar soluciones regionales al problema del contrabando porque la fuente del problema es también regional.

¿Cuál es el futuro político del Paraguay a corto plazo?

Las listas desbloqueadas van a tener un impacto más grande sobre la política de lo que la gente cree.  Yo creo que, al corto plazo, muchos van a estar defraudados con las listas desbloqueadas después de las próximas elecciones.  Pero también creo que va a ser muy difícil, políticamente, de volver a las listas bloqueadas.  Si encontramos la voluntad política, definitivamente deberíamos, al menos, volver a bloquear las listas en las generales del Senado.

Han aparecido algunas cifras del costo de las campañas de varios candidatos, ¿el que más plata invirtió, es el que salió victorioso?, ¿es democracia eso o simplemente oferta y demanda de votos?

Y sí, como mencioné arriba, el tema del dinero que se utiliza en las campañas es extremadamente importante.  En mi opinión se deberían mantener o hasta expandir los subsidios partidarios, y se debería limitar el uso de fondos privados en las campañas.  Lastimosamente las listas desbloqueadas fomentan las campañas individualistas, entonces eso va a potenciar la necesidad de dinero para hacer política, ya que antes la campaña se hacía por partido, pero ahora cada individuo adentro del partido tiene que hacer su propia campaña.  Entonces cada individuo, también, necesitará plata.  Limitar el uso de dinero privado para las campañas ahora es más importante que nunca.

¿El electorado sigue votando al color o a programas?

En general, en todos los países del mundo, los votantes votan más según sus identidades políticas que según sus preferencias por programas políticos.  En todos los países del mundo los votantes saben poco sobre cómo funciona el gobierno, como funcionan las políticas públicas, y hasta muchas veces ni saben quiénes son los políticos que los representan.  Eso en sí no es una limitación de la democracia creo porque es algo que compartimos con las democracias más avanzadas también.  Votar “al color” es lo mismo que votar por una “identidad política” como se sabe que ocurre en otros países también.

Los problemas del país creo que no son principalmente electorales.  A la larga, yo creo, que si mantenemos el sistema democrático que tenemos, las cosas seguramente mejorarán bastante.  Lo difícil es conseguir los recursos que necesitamos para invertir en nuestro estado para fortalecer las instituciones de nuestro gobierno, y también es limitar la influencia que algunos sectores económicos tienen sobre el gobierno—que van en contra de lo que es bueno para la ciudadanía.  Lastimosamente no creo que haya una regla electoral que podamos cambiar que mejore todo en el país.  Para ir mejorando hay que ir arreglando y mejorando las instituciones de nuestro país; uno por uno.  Es difícil pero no imposible.  El Banco Central y el Ministerio de Hacienda, por ejemplo, dentro de todo funcionan bastante bien, y esto no pasó automáticamente.  A grandes rasgos la calidad de estas dos instituciones es el resultado de inversiones concretas que hicimos en los 2000. Tenemos que encontrar la voluntad política, social, y económica (porque nada es gratis en este mundo) para invertir en fortalecer más y más instituciones hasta que el estado como un todo funcione adecuadamente.

¿Existe una verdadera oposición en nuestro espectro político?

La oposición existe y es importante, especialmente en momentos de crisis como cuando se intenta modificar la constitución para permitir la reelección, por ejemplo.  Lo que sí que la oposición dividida no es tan efectiva como podría llegar a ser una oposición unida.  Al país como un todo le conviene tener una oposición unida, ya que eso proveería más opciones reales a la ciudadanía.  Por el sistema electoral que utilizamos, tener una oposición dividida debilita mucho a la oposición.

Doctor en Lingüística, Lenguas, Filosofía, Educación y Didáctica.

Universidad de Kiel, Alemania.

 

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