Tras su desafortunadas declaraciones sobre la realidad de los pacientes con enfermedades terminales, el presidente electo, Santiago Peña, destituyó -antes de asumir el cargo- a quien había designado como futuro ministro de Salud, Dr. Felipe González.
“Yo les di mi palabra. Vamos a trabajar por un sistema de salud de calidad, sensible y humano”, expresa el mensaje de Peña.
Asimismo, indica que cumplirá sus promesas de campaña, como ser asegurar que la salud pública sea de calidad, tanto en equipamiento, recursos como en atención “sensible y humana”.
De esta manera, el futuro mandatario cambió, antes de asumir, su decisión de poner a González al frente de la cartera sanitaria.