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“Me voy a ir para venir”, muestra de Laura Márquez en Exaedro

Laura Márquez, “Seis meses de silencio”, 1967. Colección privada. Cortesía

Laura Márquez, “Seis meses de silencio”, 1967. Colección privada. Cortesía

Mañana miércoles será inaugurada en Galería Exaedro la muestra Me voy a ir para venir, que reúne obras significativas de la artista Laura Márquez, fallecida a comienzos del mes pasado. La apertura será también la ocasión para declarar habilitado el espacio “Estudio Laura Márquez”, creado en su honor. La curaduría es de Osvaldo Salerno y la producción general es de la galería.

La muestra toma su nombre del título de una entrevista a Laura Márquez publicada el 18 de noviembre de 1973 por el diario Abc Color  y recientemente reeditada en una recuperación de archivos sobre la artista. La nota terminaba con la expresión “por eso siempre digo, usando nuestro léxico popular, me voy a ir para venir”, empleada por Márquez para aludir a sus periódicos viajes y regresos.

“La pintoresca y folclórica frase de nuestra artista -dice el comunicado de prensa de la galería-, castellanización de la expresión guaraní, hace metáfora de su constante exploración de conceptos y canales artísticos, así como de su real traslado a otros países donde ideas y técnicas nuevas se iban descubriendo”.

Laura Márquez nació el 1º de marzo de 1929. Su trayectoria artística evidenció dominio de los lenguajes plásticos y osadía formal. Experimentó con todos los medios, materiales y herramientas disponibles, así como diferentes técnicas. A los 18 años se trasladó a Buenos Aires, donde realizó estudios de arte y a mediados de los años 50 participó en el Movimiento Estudiantil de Reforma de las Escuelas de Bellas Artes en compañía de Julio Le Parc, posteriormente uno de los grandes referentes del arte moderno latinoamericano, y el crítico de arte, docente y poeta Horacio Safons.

Laura Márquez conoció de cerca las experimentaciones del Instituto Di Tella, que en los años 60 se desarrollaban en Buenos Aires impulsadas por el crítico de arte Jorge Romero Brest. Fue miembro del grupo de intelectuales y artistas que en mayo de 1965 creó el Museo de Arte Moderno de Asunción, luego desaparecido. Su primera muestra en Asunción fue en el desaparecido Café Capri, presentada por Olga Blinder. En los años 70 se mudó a Nueva York.

Laura Márquez, Presión/Represión, 1960, aguatinta y gofrado sobre papel, 47 cm x 35,5 cm. Colección privada. Cortesía

Laura Márquez, Presión/Represión, 1960, aguatinta y gofrado sobre papel. Colección privada. Cortesía

En Treinta y tres nombres en las artes plásticas paraguayas (1973) Josefina Plá señaló en Márquez “indudable ventaja sobre los demás miembros de las últimas promociones. En sus primeras muestras se presentó dentro de la línea abstracta, caracterizándose -especialmente en su muestra de 1961- como una pintora de nervio y bien orientada en su búsqueda personal: su serie de los soles confirmó esta apreciación. Poco después inicia una etapa que ella llama su fase de investigación, caracterizada por la rapidez de sus virajes de una a otra forma dentro del ámbito de extrema vanguardia, lo cual hace difícil por ahora su ubicación definida”.

En Una interpretación de las artes visuales en el Paraguay (1984) el crítico de arte Ticio Escobar se refirió así a ella: “Aunque Laura Márquez estudió durante 11 años en la Escuela de Bellas Artes de Buenos Aires, desarrolló un espíritu antiacadémico y versátil y una actitud de búsqueda constante”. Escobar señala que la obra de Márquez “inicia en los años 60 una abstracción que se abre tanto a una imagen suelta y espontánea como a una geometrización basada en ritmos y círculos que, progresivamente simplificados, le acercaron al minimalismo. Sus series de Los peces y Los soles integran diferentes concepciones plásticas y soluciones sobre el fondo de una común preocupación por la materia pictórica y sus alcances expresivos. En sus series de Los ñandutí, desarrolladas a partir de formas geometrizantes, investiga materiales, técnicas (mimbre, varillas de hierro, pinturas) y distintas formas (circulares y esféricas), siempre con un sentido de búsqueda que dio resultados diferentes. Posteriormente realizó diversas experiencias que alternó con pintura. Su serie Seis meses de silencio, basada en la tensión de la tela sobre un relieve del bastidor, constituye una de sus más significativas obras”.

La exposición Me voy a ir para venir estará habilitada para todo público en Aca Caraya 595 esquina Prof. Moreno González, de 8 a 17 horas, con agendamiento previo al teléfono (0981) 462 580 y cumplimiento de todas las medidas sanitarias de seguridad.

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