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Agenda cultural

Americas Society: Laura Márquez regresa a Nueva York

“This Must Be the Place: Latin American Artists in New York, 1965-1975” se titula la exposición que acaba de inaugurar Americas Society, con más de 40 artistas latinoamericanos que desarrollaron obra en NY o interactuaron con la escena neoyorkina durante ese lapso. La artista paraguaya comparte espacio con Luis Camnitzer, Juan Downey, Anna Bella Geiger, Alberto Greco, Leandro Katz, Marta Munujín, Hélio Oiticica, César Paternosto, Rolando Peña, Liliana Porter, Alejandro Puente y Omar Rayo, entre muchos otros.

Laura Márquez, Leandro Katz, Beba Damianovich, amigos, Amaro (modelo de Oiticica), Hélio Oiticica, Jon Tob Azulay, Susana Perea y Ted Castle. Inwood Hill Park. Evento para la instalación de la obra de Katz Columna I –Angualasto, Nueva York, 1971. Cortesía Leandro Katz para AS.

Laura Márquez, Leandro Katz, Beba Damianovich, amigos, Amaro (modelo de Oiticica), Hélio Oiticica, Jon Tob Azulay, Susana Perea y Ted Castle. Inwood Hill Park. Evento para la instalación de la obra de Katz Columna I –Angualasto, Nueva York, 1971. Cortesía Leandro Katz para AS.

Obras de Laura Márquez se exhiben desde hoy en Nueva York como parte de la muestra colectiva inaugurada por Americas Society, con sede en esa ciudad, bajo el título This Must Be the Place: Latin American Artists in New York, 1965-1975.

La exposición reúne a más de 40 artistas latinoamericanos que desarrollaron obra o interactuaron con la escena neoyorkina durante ese lapso, entre los cuales, además de Márquez, se encuentran Luis Camnitzer, Juan Downey, Anna Bella Geiger, Alberto Greco, Leandro Katz, Marta Munujín, Hélio Oiticica, César Paternosto, Rolando Peña, Liliana Porter, Alejandro Puente y Omar Rayo, por citar solo algunos.

Laura Márquez. Sin título, 1971 Pastel sobre cartulina 23 x 30 cm Colección privada Cortesía Galería Exaedro

Laura Márquez. Sin título, 1971. Pastel sobre cartulina, 23 x 30 cm. Colección Galería Exaedro. Cortesía

Asimismo, la muestra incluye contribuciones e iniciativas solidarias de grupos y colectivos como CHARAS, Taller Boricua, Latin American Fair of Opinion, An Evening with Salvador Allende Concert, Brigada Ramona Parra, Contrabienal, Cha/Cha/Cha, Young Filmmakers Foundation, Young Lords y El Museo del Barrio.

Dada la amplitud del periodo abordado, la exposición ha sido organizada en dos partes. La primera, que acaba de inaugurarse, se extenderá hasta el 18 de diciembre de 2021. La segunda se desarrollará entre el 19 de enero y el 14 de mayo de 2022. Ambas presentan los mismos nombres pero con obras diferentes.

Vista de sala. Taller Boricua, Abdias do Nascimento © Arturo Sánchez. Cortesía AS

Vista de sala. Taller Boricua, Abdias do Nascimento © Arturo Sánchez. Cortesía AS

Según sostiene la curaduría, estos artistas aportaron, con su diversidad de propuestas, al perfil de Nueva York como centro global de arte. “Sus contribuciones revelaron una escena más diversa y cosmopolita de lo que típicamente se muestra en la historiografía del arte estadounidense de posguerra”, dice Aimé Iglesias Lukin, directora y curadora jefe de artes visuales de Americas Society, y curadora de la exposición. “Para estos artistas, latinoamericano no era una etiqueta con la que necesariamente se identificaran antes de llegar a Nueva York, sino más bien una etiqueta que se hizo relevante por las experiencias compartidas y un nuevo sentido de afinidad”, agrega.

Iglesias Lukin señala en su texto curatorial que “This Must Be the Place destaca la perspectiva única de los muchos artistas que emigraron de todas las Américas e hicieron posible esta innovación. Ubicados entre espacios de pertenencia y ocupando una subjetividad política única, estos artistas trabajaron en los intersticios de categorías culturales tradicionales e ideas avanzadas sobre la identidad que no serían discutidas por los teóricos sociales hasta la llegada del multiculturalismo en los años ochenta. Fue en Nueva York donde muchos de ellos forjaron su sentido de sí mismos como latinoamericanos, precisamente porque estaban fuera de sus países de origen. La experiencia de la migración, que compartieron con personas de otras partes del continente, les permitió encontrar puntos en común en una multitud de identidades nacionales. Esta exposición destaca los esfuerzos de una comunidad de artistas para afirmar la agencia sobre sus identidades sociales y culturales, negociando su posición no solo dentro del mundo del arte sino también en las esferas de las finanzas y la política internacionales. Las particularidades de sus circunstancias ofrecían distintas oportunidades de inclusión y, al mismo tiempo, de estereotipos y segregaciones” [1].

Laura Márquez. Sin título, 1971. Serigrafía, edición 1991. 18 x 38 cm. Colección privada. Cortesía Galería Exaedro

Laura Márquez. Sin título, 1971. Serigrafía, edición 1991. 18 x 38 cm. Colección Galería Exaedro. Cortesía

Las obras que integran la muestra relevan cuestiones que permiten comprender el panorama sociopolítico latinoamericano, así como las tensiones hemisféricas, al abordar temas vinculados a la migración, la identidad, el exilio y la nostalgia: “Al participar activamente en movimientos artísticos experimentales, incluidos minimalismo, el conceptualismo y el movimiento Fluxus, ellos desafiaron la comprensión folclórica de la producción artística latinoamericana promovida por la mayoría de las instituciones culturales de los Estados Unidos y el mercado del arte”, expone, por su parte, el comunicado de prensa.

Con respecto a la investigación que llevó a incluir la obra de Laura Márquez en la exposición, Iglesias Lukin destacó la colaboración de Susan Breyer, historiadora del arte neoyorkina que trabajó en Paraguay y estudió la producción de la artista. La participación de Márquez fue posible gracias a las gestiones de Osvaldo Salerno y Lilian Ojeda, propietaria de Galería Exaedro, que prestó las obras.

Vista de sala © Arturo Sánchez. Cortesía AS.

Vista de sala © Arturo Sánchez. Cortesía AS

Dos publicaciones acompañan la muestra: una guía ilustrada de la exposición con textos y lista exhaustiva de obras, y un libro independiente, realizado en colaboración con el Institute for Studies on Latin American Art (ISLAA), que incluye voces de los artistas y documentos de la época, y que estará disponible al momento de inaugurar la segunda parte.

Asimismo, se desarrollará una serie de programas públicos, presenciales y virtuales, que incluyen paneles de discusión, presentaciones y visitas gratuitas a la galería. La muestra tiene como curadoras asistentes a Mariana Fernández, Tie Jojima y Natalia Viera Salgado.

Nota
[1] Traducción del inglés.

 

 

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